Y no hablamos de las galletas claramente. Nos referimos a las cookies del ordenador, esas que tú rechazas y que muchos sites te obligan a aceptar. ¿Conoces cual es su función?

Las cookies son como pequeñas piezas de información que las páginas web que visitamos instalan en nuestro ordenador. Estos datos se conservan en la memoria de nuestro servidor y gracias a esto la web puede comprobar la información que necesite en un futuro.

Una página web no puede almacenar todos los datos de sus usuarios. Imagina que una página de moda y compras multitudinarias tuviera que conservar por sí sola toda la información de sus contactos. Para hacerlo más sencillo, la guardan en tu aparato. Sí, abusan de ti, pero piensa que es por una buena causa.

¿A que es cómodo volver a entrar en una página que hayas consultado y no tener que introducir la contraseña? Y más si eres un olvidadizo y tienes que solicitar cada dos por tres un cambio de esta. Pues esto se lo debes a las cookies, a esta memoria artificial que te hace la vida por la red algo más dinámica.

¿Has alucinado alguna vez con una publicidad que haya aparecido totalmente relacionada con tus gustos? Pues esto también es culpa de las cookies. Conservan información que hayas rastreado por la web para poder mostrarte todo aquello que te interesa.

Pero, no todo son buenas noticias. También hay que confesar que muchas de estas cookies usadas a nivel publicitario son capaces de conseguir tu correo electrónico y terminar bombardearte con campañas que no necesitas, ni quieres ver. Además, si alguien accede desde tu ordenador, todos tus datos de compra pueden quedarse registrados. ¡Cuidado con la tarjeta de crédito!

esquire.es ÁLEX JEREZ | 30/8/2014