Tras diez largos años de estudiar los movimientos intrincados de Pandora, una de las lunas de Saturno, parece que en realidad no es la encargada de mantener a raya el material presente en el borde exterior del anillo F.

Esta luna, junto a Prometeo, que se encuentra justo en el interior del anillo F, en realidad lo que hace es perturbar las partículas en los anillos, pero en medio del caos, existe un núcleo estable.

Desde hace tiempo se pensaba que Prometeo y Pandora eran los responsables de la aparente estabilidad del anillo F evitando que sus partículas se perdiesen en el espacio, lo que convierta a estos dos cuerpos cósmicos en lo que se ha llamado “lunas pastoras”, sin embargo, como describe el científico planetario Jeffrey Cuzzi, del Centro de Investigación Ames de la NASA, en un artículo publicado en la revista Icarus, lo que hacen es alterar este material hasta llevarlo a un estado caótico.

Extrapolando los datos recogidos por la misión Cassini, Cuzzi y colegas realizaron simulaciones informáticas cómo la complicada dinámica orbital puede llevar a lo que ellos llaman “la calma en medio del caos”.

La explicación tiene muchos matices, pero básicamente tiene que ver con la diferencia de tiempo entre ‘los movimientos orbitales de las lunas y de las partículas de los anillos’. El estudio mostró una relación clara entre la órbita de Prometeo y el anillo partículas que permite mantener el anillo en equilibrio.

“En esencia, nos encontramos con que el núcleo del anillo F no está confinado por una combinación de Prometeo y Pandora, sino una combinación de Prometeo y su precesión”, escriben los autores. La precesión es el cambio en la orientación de un cuerpo durante su rotación debido a influencias gravitacionales. De esta forma tan fría, Pandora ha sido despojada de su puesto como ‘luna pastora’.


espacioprofundo.es 02/08/14