Además de estar riquísimo, este fruto de habitual consumo en los países nórdicos merece un lugar en nuestras cocinas. Te damos un montón de razones para ello

..... De sabor audaz y rebosante de nutrientes vitales y unos potentes antioxidantes llamados antocianinas, las grosellas negras han sido utilizadas por curanderos tradicionales durante siglos en todo el mundo. Pero no hay por qué ponerse en manos de la fe para aprovechar los numerosos beneficios de la ingesta de estas pequeñas bayas, pues nuevos estudios muestran la existencia de no pocas propiedades saludables que nuestro organismo celebrará.

Esta superfruta es un cóctel de vitaminas y minerales con claras propiedades antioxidantes

De sus cualidades nutricionales a sus bajos índices calóricos, de su fibra a sus facultades cardiovasculares… A continuación te ofrecemos hasta ocho beneficios que encontrarás con solo incorporar esta 'superfruta' a tu dieta.

Una estrella de las vitaminas

Las grosellas tienen el doble de vitamina C por porción que las naranjas o los kiwis verdes y al menos 16 veces más que los arándanos. ¡Y cuatro veces más que el zumo de naranja! Nuestro cuerpo utiliza la vitamina C para metabolizar las proteínas y formar colágeno, que es absolutamente esencial para el cuidado de la piel y el antienvejecimiento.

Además de la vitamina C, las grosellas negras tienen muchos antioxidantes y antocianinas. Estos pueden ayudar a fortalecer su sistema inmunológico, aliviar el dolor de garganta, mitigar los síntomas de la gripe y hasta actuar como antidepresivo. Para estimular tu sistema inmunológico, bastará con que pongas un puñado de grosellas negras congeladas (una porción es de 125 g) en tu batido de la mañana o incorporarlas directamente a los cereales. ¡Así de fácil!

Mente sana


¿Te caes sobre la mesa a media tarde? ¿Tienes un sopor que no es ni medio normal? ¿Te cuesta hasta encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que te pasa? Quizá lo que necesites es cambiar tu bebida energética por un té afrutado hecho con grosella negra y sin azúcar.

Un estudio realizado por la Investigación de Plantas y Alimentos de Nueva Zelanda, en colaboración con la Universidad Británica de Northumbria, mostró que el consumo de grosellas negras ayuda a las personas a pensar mejor cuando están bajo estrés, así como a reducir la fatiga mental.

Efecto antiaging

En lugar de acudir a tu centro de estética más cercano, ¿qué tal si abres la nevera? Crea tu propia mascarilla casera digna de un spa usando grosellas negras. Sus propiedades antioxidantes pueden ayudar a neutralizar eficazmente los radicales libres que dañan las células de la piel.

La acción de los radicales libres puede causar inflamación en la piel. También dañan la dermis y provocan la aparición de las indeseadas arrugas. Por eso cobra una especial importancia incluir en nuestra dieta alimentos ricos en antioxidantes. Como las grosellas negras.

¿Y quieres aprender un pequeño truco de belleza? Toma nota: añade a un bol dos cucharadas de jugo exprimido de grosellas negras congeladas descongeladas, una cucharada de yogur natural y otra de miel. Mézclalo todo bien, aplícalo en tu cara, espera 20 minutos y habrás conseguido todos los efectos de una mascarilla absolutamente profesional.

Una fuente principal de calcio

A pesar de consumirlo mucho menos de lo que debemos, el calcio juega un papel crucial en nuestro organismo. Es bien conocido por su capacidad para formar y fortalecer los huesos, pero sin embargo este mineral también es importante para la contracción muscular y la función nerviosa.

Las grosellas negras tienen el nivel más alto de calcio fácilmente absorbido por porción que cualquier otra fruta fresca, lo que las hace excelentes para la salud ósea y la función muscular y nerviosa.

Estudios epidemiológicos han mostrado que existe una relación inversa entre las ingestas de calcio y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Estos efectos parecen relacionados con los niveles plasmáticos de lípidos. Así, la administración de suplementos del mineral disminuye el colesterol total y el colesterol-LDL en plasma, mientras que aumenta el colesterol-HDL. Por otro lado, bajas ingestas se han relacionado con hipertensión arterial, un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares.

Poder antiinflamatorio

Buena parte de las propiedades de la grosella negra se basan en la capacidad de los flavonoides, y especialmente las antocianinas, que tienen propiedades antiinflamatorias. No solo eso, sino que las hojas y las yemas jóvenes inhiben la producción de histamina y estimulan la producción de catecolaminas.

Debido a estas facultades, la grosella negra es usada en los casos de artritis para disminuir la inflamación de las articulaciones. Además, favorece la reducción de la retención de líquidos en las zonas afectadas.

Una vista de lince


Las grosellas negras contienen altas cantidades de antocianinas y ayudan a mantener la salud de la córnea y los vasos sanguíneos de nuestros ojos. También ayudan a reducir el riesgo de cataratas, degeneración macular y la enfermedad inflamatoria del ojo y la retinopatía diabética.

Según el trabajo ‘Los antioxidantes en el proceso de patologías oculares’, promover el consumo adecuado de estos en la dieta “puede prevenir y proteger frente a patologías oculares de gran prevalencia”.

Regula el tránsito intestinal

Al poseer un 7 por ciento de fibra en su interior, las grosellas negras se antojan como una excelente solución para regular el tránsito intestinal. No lo desdeñes, pues nuestro cuerpo siempre pide más y más fibra. ¿Y cómo promueve el tránsito intestinal? Muy sencillo: la fibra constituye un hidrato de carbono que nuestro cuerpo no puede digerir y aporta apenas 2 kcal por gramo.

No solo eso, sino que ese componente de fibra convierte a la grosella negra en un 'must' en cualquier dieta para perder peso.

Mantiene a raya tus nervios

Por su contenido en potasio, las grosellas negras ayudan a mantener un buen estado del sistema nervioso y muscular. Ten en cuenta que una falta de potasio redundará en síntomas como debilidad muscular, taquicardias, hipotensión arterial, sed y falta de apetito, entre otros.

Los últimos estudios sugieren que “el aumento de la ingesta de potasio reduce la presión arterial en adultos y existe una relación inversa entre la ingesta de potasio y el riesgo de accidente cerebrovascular”.

elconfidencial.com / Alberto Bravo, 12/09/2019

Ocho impresionantes beneficios de la grosella negra