El interés por las dietas libres de cualquier producto animal cada vez es más grande pero… ¿cómo consumir todos los nutrientes necesarios? ¿Qué cambia a la hora de hacer la compra?


Al principio asociado con los hippies pacifistas, hoy extendido en parte por la obsesión por comer sano, en parte por los numerosos famosos que se han sumado a la corriente. El veganismo es una opción que ya no sorprende y que puede que haya adoptado alguien de tu entorno. Aquí, ocho cosas que debes saber antes de decidir cambiar tu estilo de vida.

Necesitarás suplementos

Principalmente, de vitamina B12 y hierro. La primera es necesaria para mantener las células de los nervios y de la sangre sanas, y su carencia puede provocar falta de apetito, cansancio, pérdida de peso y depresión. Respecto al hierro, al suprimir los alimentos derivados de animales, se deja de ingerir hierro hémico (se asimila fácilmente por nuestro organismo) y se pasa a consumir sólo hierro no hémico, el contenido en alimentos de origen vegetal; por lo que hay que consumir más cantidad para aportar al cuerpo los niveles que necesita.

Antes de tomar suplementos, consulta con tu médico y hazte análisis de sangre.

Sustituir la carne por comida basura no es buena idea

Multiplicar el consumo de pan, pasta o alimentos procesados porque ya no puedes comer derivados de animales no funciona. No consumirás los nutrientes que necesitas, aumentará el número de calorías ingeridas y tu humor también se verá afectado para mal.

No todo es soja

Todavía existen discusiones entre los defensores de la soja y los que aseguran que su consumo está relacionado con el desarrollo de enfermedades tumorales o del corazón. Lo que sí está claro es que una dieta basada en productos veganos a base de soja (hamburguesas de soja, por ejemplo) es peor que una a base de productos animales. Los derivados siempre son alimentos procesados cargados de conservantes. Las formas más sanas de tomar soja son en forma de tofu, miso, tempeh, edamame o leche de soja.

Acostúmbrate a leer las etiquetas

Por lo señalado en el punto anterior, entre otras cosas. Algunos productos a base de cereales pueden contener leche de vaca, y algunos colorantes y la gelatina derivan de animales.

Nadie amanece vegano

El cambio no se produce de un día para otro. El proceso pasa por aumentar el consumo de productos vegetales, e ir cortando los de origen animal. Te ayudará, además, a ir sintiéndote mejor física y anímicamente, y eso siempre facilitará realizar el cambio de manera efectiva.

Necesitarás encontrar fuentes de proteínas alternativas

El organismo necesita proteínas para favorecer el crecimiento y reparación de las células. La cantidad recomendada se estima en torno a los 0,8 gramos de proteínas por cada kilo de peso total del cuerpo. Las mejores fuentes de proteínas para veganos son la soja natural, las lentejas, la quinoa y las habas.

Las plantas pueden aportar calcio

Para mantener los huesos sanos es necesario consumir a diario alimentos como col rizada, almendras, cereales, bebidas vegetales y tofu.

A tu familia y tus amigos no se les acabarán nunca las preguntas

Todo cambio implica una revolución y esta ocurrirá en tu entorno. Tú deberás tener paciencia, y ellos contigo. Recuerda que no es fácil cenar con alguien que hace tantas preguntas sobre la carta al camarero. Cuando te hagan preguntas, no generalices. Trata el tema como una cuestión personal, así nadie se sentirá atacado.


harpersbazaar.com 03/06/14