De manera habitual, compramos dispositivos tecnológicos con el objeto de hacer nuestra vida más fácil... Pero en muchas ocasiones, encontramos un problema antes de tiempo

Después de unos meses malviviendo con un teléfono móvil que estaba dando sus últimos momentos de vida útil, has decidido dar un paso adelante y comprarte uno nuevo. Estás feliz por tu nueva adquisición, un aparato de última tecnología que cuenta absolutamente con todo lo necesario para disfrutar tanto en tu tiempo libre como para usarlo en tus horas de trabajo. Pero lo que no sabes es que, en dos años, va a dejar de funcionar: se trata de la temida obsolescencia programada.

Muchas empresas se encargan de 'envejecer' sus productos de manera deliberada con el objetivo de que el usuario se tenga que deshacer de su elemento electrónico y tener que volver al mercado a comprar un sustituto. Dentro de ese marco, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha decidido ir un paso más allá, creando un Barómetro de Obsolescencia Prematura para que los usuarios informen cuáles son los productos que antes se estropean.

Esta iniciativa forma parte del proyecto europeo PROMPT, donde se valora la duración de los productos electrónicos, sus problemas más comunes y las derivadas de la reparación de estos elementos. Aquí, los usuarios tienen la opción de comunicar qué objetos comprados recientemente son los que han durado menos de lo esperado y por qué, con un nicho de mercado que destaca especialmente por encima del resto: los teléfonos móviles.

Así, el 28,3% de los productos que se estropean en España son los móviles, algo que también ocurre en otros países como Alemania, Italia o Bélgica. La principal razón por la que fallan está relacionada con la batería, además de diversos tipos de problemas relacionados con el sistema operativo o con la pantalla. Es más, en un 48% de los casos que se han comunicado a la OCU, los teléfonos móviles empiezan a presentar problemas cuando todavía estaban en garantía.

En segundo lugar, con un 9,7%, las impresoras son el segundo aparato que más se estropea, con fallos en los cabezales. Cerrando este podio, aparecen los robots aspiradores, con el 8,7% también por problemas en las baterías y en el motor. El resto de esta clasificación en España la conforman las televisiones (8,3%), las tablets (7%), las lavadoras (6,3%), los portátiles (4,3%), las cafeteras (3,3%), los frigoríficos (3,3%) y los lavavajillas (3%).

¿Qué aparatos se estropean más?


(Fuente: OCU)

Curiosamente, en la mayoría de los casos no se reparan: cuatro de cada 10 dispositivos electrónico ni siquiera se llevan al servicio técnico. La alta cuantía de la reparación (27%), la pérdida de confianza en la maca (11%) o no saber a quién acudir (8%) son los principales motivos. Pero también otra serie de motivos, como la preferencia de cambiar de producto (8%), la falta de tiempo para acudir a un servicio técnico (4%) o la imposibilidad de encontrar las piezas necesarias (2%).

Según este informe de la OCU, en el 42% de los casos el fallo técnico se produce antes de los dos años, cuando todavía está en garantía pero, incluso, va más allá: un 11% de esos casos ocurre antes de los seis meses, cuando aún se considera que es un defecto de fábrica. Tal y como confirman los datos, el 24% de los problemas surgen entre los dos y los tres años, exactamente en el momento en el que ha dejado de haber cobertura legal sobre nuestro producto.

La obsolescencia de los productos tecnológicos es un problema ante el que los usuarios estamos cada vez más expuestos. Una vez acabada la garantía, poco más podemos hacer que decidir repararlo o, por el contrario, acudir al mercado a comprar otro de similares características. Pero el envejecimiento programado de los dispositivos tecnológicos se ha convertido en uno de los problemas más habituales para el usuario ante los que, normalmente, estamos muy poco protegidos.

elconfidencial.com / 04 marzo 2020

Obsolescencia programada: los aparatos que se estropean antes, según la OCU