Un famoso establecimiento hotelero sueco, situado en la localidad de Jukkasjärvi, y cuya principal característica es que está hecho de hielo, ha sido obligado por las autoridades municipales a instalar un sistema contra incendios. Ni al diablo se le podría haber ocurrido una normativa tan curiosa.

La medida, aunque parezca de coña, tiene su lógica ya que el hotel guarda en su interior muchos objetos inflamables: como almohadas, ropa de cama, decorativas pieles de reno o muebles de madera. Así que la administración está obligada por ley a exigir una protección contra el fuego. Además, siempre puede visitar el establecimiento James Bond y dejarlo como un solar (parecido a lo que ocurrió con la residencia de hielo en la película Muere otro día).

Por su parte, los dueños del Ice Hotel van a tener que realizar un gasto muy importante para un uso efímero: el hotel se deshace todas las primaveras y hay que reconstruirlo cada invierno. “La seguridad de nuestros clientes es lo primero y vamos a realizar todas las mejoras para cumplir con la ley“, indicó en un medio local Beatrice Karlsson, portavoz del establecimiento.

Lo que era un negocio rentable se puede convertir en un quebradero de cabeza por culpa de una chispita. De todas formas, para minimizar la inversión, los propietarios van a invitar a una serie de artistas internacionales para que ejerzan como padrinos del Ice Hotel, y a través de ellos atraer financiación. ¿Os apuntáis a un concierto bajo el hielo?


20minutos.es 19/11/13