Existen probablemente tres lugares en el universo que guardan grandes esperanzas para la humanidad a la hora de encontrar vida extraterrestre. El más complejo es el exoplaneta Próxima b, a 4 años luz, pero con una misión en camino. El más probable es Marte, pero lo que encontraríamos serían microbios fosilizados o restos de vida pasada. Por eso el más excitante es Europa, la luna de Júpiter que guarda un enorme océano bajo su capa helada.

Desde hace unos años, la NASA se ha planteado como objetivo explorar a fondo Europa. Hace no mucho anunció una nueva misión para estudiar la posibilidad de la existencia de vida en sus mares y recientemente también encontraron nueva actividad en este mundo, aunque no son los ansiados alienígenas.

¿Qué sucede en Europa, la luna de Júpiter?

El mayor descubridor de exoplanetas y excitante actividad cósmica, el Telescopio Espacial Hubble, capturó recientemente nuevas imágenes de Europa, que parecen confirmar casi definitivamente la teoría del gran océano bajo la capa superficial helada.

Los nuevos descubrimientos en Europa parecen indicar que el océano bajo la capa helada es real. Además, sugieren que dicho océano circula por la superficie libre de cráteres, creando una tectónica helada, lo que absorbe los químicos de la superficie y los introduce en el agua por debajo.

Así pues, se puede resumir que la interacción con el núcleo rocoso y caliente de esta luna podría salar el agua. Este es un factor básico para que el mundo joviano albergue formas de vida, pues podrían acceder a nutrientes, tal como sucede en la Tierra.

Otros descubrimientos en Europa

Pero los nuevos descubrimientos en Europa llevan a los astrónomos a desvelar más hipótesis. Existe la posibilidad de que el océano sólo sea capaz de soportar vida microbiana. Pero si tuviese suficiente oxígeno disuelto, incluso podría haber dado lugar a la creación de formas más complejas, evolucionadas hacia especies multicelulares.

Previamente, ya se habían descubierto diversos penachos de agua vaporizada que salían disparados desde la superficie helada. Este fenómeno solo se ha encontrado además en la luna Encelado, alrededor de Saturno.

Como es lógico, la presencia de géiseres hace pensar que la existencia del océano líquido, junto con las demás evidencias, crea las condiciones ideales para que en ese mar se haya formado vida si se dan las condiciones necesarias.

Aunque ya no se han vuelto a observar estos penachos, lo que podría indicar que fue un error o un evento transitorio aislado, la NASA no pierde la esperanza. La actividad en Europa es constante, aunque obviamente no sea extraterrestre. Así que esperemos que la próxima misión a este mundo helado pueda finalmente confirmar la existencia del mar líquido y, quién sabe, tal vez la presencia de los primeros organismos vivos localizados fuera de la Tierra.

vix.com / Pedro González Núñez 23/12/16

Nueva actividad descubierta en Europa, Júpiter... ¿fueron extraterrestres?