En el mundo de la ciencia, y más concretamente en el de la física, las verdades absolutas son bastante complicadas de afirmar.

A menudo llegan hasta nuestros oídos noticias sobre grandes hallazgos, capaces de revolucionar la ciencia como la conocemos hasta el momento, pero los investigadores suelen ser cautelosos, conscientes de la ausencia de garantías que a menudo acompañan a sus descubrimientos.

Esto es lo que acaba de ocurrir en el CERN, que después de haber anunciado en diciembre el hallazgo de una nueva partícula subatómica que no cumplía el modelo estándar, han tenido que retractarse en un nuevo comunicado, en el que han anunciado que los datos obtenidos fueron el resultado de una fluctuación estadística y que, de momento, habrá que esperar para poder afirmar lo que en su momento parecía ser una realidad.


Fallo en el CERN: un breve recordatorio del hallazgo

El pasado mes de diciembre, resultado de los experimentos ATLAS y CMS, los físicos del CERN anunciaron que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) había localizado una partícula subatómica diferente a cualquiera de las descritas hasta el momento, con una masa seis veces mayor que la del Bosón de Higgs y ajena a lo establecido por el modelo estándar.

Con una significancia menor de cinco sigmas (el valor que define un hallazgo como descubrimiento real), los responsables de este hallazgo en todo momento dejaron claro que no había un cien por cien de probabilidad de que estuviesen en lo correcto y que aún era necesario seguir con las investigaciones para conocer si se trataba de uno de los cinco tipos de Bosón de Higgs definidos en las teorías de supersimetría, una partícula procedente de la materia oscura o, simplemente, el resultado de un error en los cálculos.

Y así ha sido, las posteriores investigaciones han sacado a la luz que esta posible nueva partícula ha sido el fruto de una fluctuación estadística, como se ha anunciado en el congreso ICHEP 2016, que se está llevando a cabo ahora mismo en la ciudad de Chicago.

Un nuevo ejemplo que muestra por qué es tan importante comprobar los hallazgos científicos

Ha sido necesaria la recopilación de nuevos datos, hasta cinco veces más que en diciembre, para demostrar que el pequeño porcentaje de error, que a menudo se asume en los estudios científicos, se cumplía en este caso.

No es la primera vez que ocurre algo así dentro del propio CERN, pero también en otros ámbitos de la ciencia. Desde tiempos remotos los científicos han estudiado las teorías de sus predecesores en busca de correcciones que ayuden a entender un poco mejor el mundo que les rodea.

Casos muy remotos, como el caso de la concepción de una Tierra plana a otra redonda, o mucho más cercanos, como el paso del número de planetas del Sistema Solar de nueve a ocho y, de ahí, otra vez a nueve, son claros ejemplos de los giros bruscos que puede dar la ciencia a medida que se aumentan los datos experimentales.

En esta ocasión, la cautela de los científicos ha evitado tener que cambiar los libros de texto, y aunque es cierto que ha podido dar lugar a un poco de decepción en el entorno del LHC, seguro que sólo ha sido un pequeño paso atrás para volver a coger impulso en busca de verdaderos descubrimientos que, a buen seguro, no dejarán de sorprendernos.

omicrono.com / Azucena Martin 5 agosto 2016

Un fallo en el CERN invalida uno de sus hallazgos más recientes