El rover Curiosity ha sido capaz de tomar más de 300.000 imágenes de una estructura rocosa denominada Central Butte, entre las que destaca especialmente una fotografía


La NASA nos sigue sorprendiendo con las imágenes que logra capturar de Marte. Una de las misiones más importantes que está llevando a cabo en la superficie del planeta rojo está íntimamente relacionada con el Curiosity, el rover que tiene sobre el terreno y cuyo principal objetivo es encontrar algún signo de vida. Pero lo que nadie podía imaginar era que realizara una fotografía tan intrigante y misteriosa: sin duda, el paisaje más bello nunca antes captado en Marte.

Desde el año 2012, el Curiosity se desplaza por la superficie marciana captando todo tipo de detalles para que los expertos puedan analizarlos. Así, durante el recorrido llevado a cabo durante la pasada semana por Central Butte, una estructura de roca que pudo ser un lecho marino, consiguió fotografiar el borde del cráter Gale, que los científicos consideran que fue un antiguo lago que se secó. Y, desde ese preciso punto, tomó una instantánea que ha sorprendido a todo el mundo.

Se trataba de la misteriosa vista de una superficie completamente yerma, en la que se podía ver un valle y una formación montañosa al fondo, cubierta en su parte más alta por una densa niebla que impedía que se vieran sus cumbres. La gran curiosidad no solo radica en la capacidad del rover del captar la belleza de un paraje tan desolado, del que ha sido capaz de realizar 318.352 fotografías... pero solo en una de ellas aparece esta extraña bruma que le otorga un perfil aún más misterioso.

¿Cuál es la razón de este enigma? Los expertos lo tienen claro: simplemente se trata de polvo, lo que crea una impresionante imagen nunca antes vista de Marte. De hecho, es posiblemente la imagen más espectacular que nunca antes se ha tomado de la superficie marciana, si bien es cierto que para los expertos es una de las que menos información les aporta. Su belleza es evidente, pero las fotos menos espectaculares de esta serie son las más útiles para los investigadores.

De hecho, los primeros planos obtenidos por el Curiosity son los más deseados por los científicos, con los que pueden obtener detalles fundamentales sobre la superficie de Marte. No en vano, la misión que tendrá el rover en los próximos días no será otra más que conseguir llegar a algunas de las montañas más conocidas del planeta rojo, entre las que se encuentran Stonehive, Kenmore y Uperhill, de las que no solo tomará imágenes, sino que recogerá muestras de sus estructuras sedimentadas.

Más allá de las increíbles imágenes que se han publicado hasta la fecha, el principal objetivo del Curiosity no es otro más que conseguir alguna prueba de la existencia de vida en Marte, un hito que sería histórico. Mientras sigue investigando, de momento ha sido capaz de determinar que el nivel atmosférico de metano varía con las estaciones, confirmando que es mucho más alto cuando se producen los equinoccios y mucho más bajo en los solsticios.

Desde su llegada a Marte, hace siete años, ha recorrido más de 20 kilómetros y tiene el honor de haber descubierto evidencias de agua salada en algunos cráteres de Marte, especialmente los situados junto a las montañas. Una vez termine de monitorizar las formaciones rocosas de Central Butte, la idea es seguir más allá para seguir comprendiendo cómo es la geología de una de las regiones más desconocidas de Marte... y, quien sabe, si nos ofrecerá otra imagen misteriosa del planeta rojo.

elconfidencial.com / Rubén Rodríguez, 06/11/2019

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