Hasta hace apenas un año, muchas de las multas que recibían los conductores españoles en el extranjero quedaban sin pagar. Desde este año, Unión Europea ha dado luz verde a la directiva comunitaria 2011/82/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de octubre de 2011, que permite a las direcciones de tráfico de los Estados miembros intercambiar información sobre conductores que incurran en infracciones en carreteras de la UE. Por eso, si se vulnera alguna de las ocho normas que se detallan desde Eroski Consumer, el conductor será sancionado y, sobre todo, deberá pagar la multa que le impongan.

Ojo con cometer una infracción al volante en Francia, Portugal o Rumanía. En ellos, entre otros países de la Unión Europea, se aplica ya la directiva aprobada en marzo que posibilita el intercambio de información entre países en materia de seguridad vial. No sucede así en Reino Unido, Irlanda y Dinamarca, donde tienen dos años más de plazo para aplicarla.

Por eso, en nuestro país desde mayo ya llegan multas a conductores españoles, sobre todo desde Francia, que si han infringido una norma de circulación en otro país, deberán pagar la sanción impuesta. La multa se calculará según el procedimiento sancionador y las cuantías previstas en el país donde se haya cometido la infracción. En algunos casos, son sanciones muy elevadas, de mayor cuantía que en España.

Ocho tipos de infracciones

La directiva se aplica a ocho tipos de infracciones, las más graves: exceso de velocidad (infracción más repetida por los españoles en el extranjero), no ponerse el cinturón, saltarse un semáforo, conducir en estado de embriaguez, conducir bajo la influencia de las drogas, no llevar casco en moto, circular por un carril prohibido y el uso ilegal del móvil o de cualquier dispositivo de comunicación durante la conducción.

Hay otras infracciones, como aparcar mal el coche, a las que no se aplica esta directiva, aunque la Dirección General de Tráfico abre la posibilidad de llegar a acuerdos bilaterales con otros países miembros para que tampoco estas faltas queden impunes.

Forma de pago y posible recurso

Si se ha cometido una infracción de tráfico en otros países de la Unión Europea, el infractor recibirá por correo postal la noticia de que ha sido multado. La notificación de la sanción, y los posteriores recursos, se hacen en el idioma del conductor multado, no en el del país donde se ha producido la infracción.

Si llega la multa, hay que pagarla haciendo uso de los medios de abono que prevé el documento, con los descuentos previstos. Así, lo habitual es que se pueda abonar con tarjeta de crédito o mediante una transferencia bancaria. También cabe la opción de presentar un recurso, si no está de acuerdo con la sanción recibida.

Si se decide recurrir, se debe hacer ante el país donde se cometió la infracción. Sus autoridades podrán estimar o desestimar las alegaciones: si le dan la razón al presunto infractor, el procedimiento se sobreseerá y no se deberá abonar la multa.

Si, por el contrario, se desestima el recurso, el país sancionador solicitará la ejecución de la multa en España, aplicando la Ley 23/2014 de 20 de noviembre de reconocimiento mutuo de resoluciones penales en la UE. Lo mismo se hará en caso de que las multas no se abonen.

No restan puntos

Si se recibe una multa de otro país por haber cometido allí una infracción, costará dinero, pero no quitan puntos del carné. No es posible hacerlo porque no todos los países de la UE tienen este tipo de carné.

Aunque las infracciones por las que, de momento, se aplica la directiva de intercambio de datos son faltas graves universales al volante, a veces se cometen otras infracciones en el extranjero por desconocimiento. Si se tiene la intención de circular por algún país de la UE, conviene antes consultar la página web de la Comisión Europea que ofrece información actualizada de la normativa de tráfico de todos los países de la Unión.

20minutos.es / 30/08/15

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