El Ayuntamiento de Alicante ha elaborado una ordenanza de parques y jardines que, entre otras cosas,
prohíbe que los perros accedan a las zonas de césped o de juegos infantiles.

El incumplimiento de esta nueva ordenanza collevará multas de entre 200 y 5.000 euros.
“Los perros deberán ir conducidos por personas y con correa, salvo en las zonas acotadas para mascotas que habrá en los parques.
Deberán circular por las zonas de paseo, sin molestar a los usuarios y evitando acercarse a los juegos infantiles,
penetrar en las zonas de césped o jardines así como en estanques o fuentes”, explica la normativa.



Los dueños de los perros serán quienes deban “cuidar” que sus mascotas hagan sus necesidades “en los lugares apropiados”
y recogiendo los excrementos posteriormente.
Según el texto, se trata de lugares “siempre alejados de la zona de ubicación de juegos infantiles, mobiliario urbano, vallas o zonas de niños”.
En cuanto a los orines, se establece que “especialmente se evitarán” sobre la base de árboles y plantas.
Además, la ordenanza reitera que en los espacios ajardinados están prohibidas tanto las labores de aseo de los perros
como meterlos en las fuentes ornamentales.