A pesar de que la leche y otros productos lácteos no faltan prácticamente en ninguna casa, lo cierto es que existen muchas falsas creencias a su alrededor. ¿Quieres descubrir si tú también estás entre los equivocados?


La leche, los yogures y el queso son productos que prácticamente consume todo el mundo. Sin embargo, existen muchos mitos que rodean al mundo de los lácteos, y que casi todo el mundo se ha creído. ¿Sabes cuáles son?

Después de la leche... ¿nada eches?

Seguro que has oído una y mil veces el dicho aquel de 'después de la leche, nada eches'. Las madres se han cansado de repetirnos hasta la saciedad que tras tomar un vasito de leche, es mejor no tomar nada más.

Sin embargo, este dicho popular está totalmente equivocado. Y es que, no es cierto que la leche se corte en el estómago si después de beberla ingieres algo más. Se puede hacer sin problemas, y no supone ningún peligro para nuestra salud, ya que los alimentos se mezclan en el estómago normalmente.

Los lácteos no producen mocos

Otro mito muy extendido en los últimos años con respecto al consumo de leche es que produce mucosidad. No lo hace ni la leche, ni el resto de lácteos.

A pesar de que en más de una ocasión habrás oído que durante los resfriados es mejor restringir su consumo, lo cierto es que no hay ningún estudio que demuestre que los lácteos nos hagan producir más mocos, sino que no se aprecian diferencias.

Es decir, que al contrario de lo que mucha gente piensa, no hay ninguna evidencia científica para dejar de consumir leche si se quieren curar o prevenir resfriados.

La leche entera no tiene más calcio que el resto

Al contrario de lo que mucha gente piensa, la leche semidesnatada y la desnatada nos aportan exactamente el mismo nivel de calcio que la entera. Es cierto que cada tipo de leche tiene sus diferencias esenciales, pero por el aporte de calcio no es necesario preocuparse, ya que cualquiera de ellas es una excelente fuente de este mineral y de otros nutrientes.

Las únicas diferencias entre la leche entera y las demás es que en su composición encontramos más materia grasa.

... La leche no es la mejor fuente de calcio

Evidentemente, la leche y el resto de lácteos son una excelente fuente de calcio. Sin embargo, al contrario de lo que la gran mayoría de la gente piensa, no son ni la única ni la mejor.

Algunos cereales (principalmente la avena), legumbres como la soja, los vegetales de hoja verde, los frutos secos, y ciertas semillas como el sésamo, son verdaderamente ricos en calcio. De hecho, una sola porción de algunos de estos alimentos nos puede aportar más que un vaso de leche.

Los quesos blancos no son bajos en calorías

Es una idea bastante extendida asociar los quesos blancos con un bajo aporte calórico. Sin embargo, esto no es del todo cierto. Sí que es cierto que hay quesos blancos muy bajos en materia grasa, que están especialmente indicados para dietas, pero no todos se pueden consumir con este fin.

De hecho, hay muchos quesos blancos que tienen bastante materia grasa, por lo que aportan bastantes calorías. Así que, es importante tener claro que no cualquier tipo de queso es bueno si se quiere adelgazar.

La leche en polvo no es menos nutritiva

La teoría de que la leche en polvo es menos nutritiva que la líquida es completamente falsa.

Aunque es cierto que ambas leches tienen diferencias, la creencia de que una aporta más nutrientes que la otra es errónea, y la explicación que lo demuestra tiene toda la lógica del mundo.

La leche en polvo se obtiene simplemente deshidratando la líquida, por lo que al mezclarla con agua tiene exactamente los mismos nutrientes.

Por otro lado, algunas de las diferencias entre una leche y otra es que, por ejemplo, la leche en polvo se conserva durante mucho más tiempo en buen estado.

... No es malo tomar leche con fruta

Ya hemos visto que no supone ningún peligro ingerir otros alimentos después de tomar leche. Sin embargo, tanto la fruta como los zumos están siempre en el punto de mira...

Pero esta creencia es totalmente falsa, y no hay ninguna prueba que evidencie que no se puedan consumir ambos alimentos a la vez.

Uno de los principales miedos es el de tomar la leche con zumo de naranja por miedo a que se corte en el estómago, por culpa del ácido que contiene esta fruta. Sin embargo, nuestro estómago produce ácido clorhídrico, que es más ácido aún que el de los cítricos.

La leche de soja no es sustitutiva de la leche de vaca

Cada vez son más los escépticos con el consumo de la leche de vaca, y no dudan en dejar de consumirla, buscando otras alternativas como la leche de soja. A pesar de que mucha gente piensa que esta bebida es el sustituto perfecto, esta creencia es errónea.

Existen estudios e informes que demuestran que no tienen las mismas propiedades que la leche, por lo que su consumo no se puede equiparar. De hecho, algunos expertos recomiendan no utilizar el término leche para referirse a la bebida de soja.

El agua no hidrata más que la leche

En cuanto a la hidratación que nos aporta beber leche, también existen algunas falsas creencias. Por ejemplo, son muchos los que piensan que no sirve para hidratarse, pero esto no es verdad ni mucho menos, y además por razones evidentes. Y es que, la leche contiene un alto porcentaje de agua.

Pero además, existen numerosos estudios que aseguran que la leche es mejor opción que el agua cuando queremos reponer líquidos que hemos perdido, por ejemplo haciendo deporte.

Es falso que no se pueda tomar yogur antes de hacer deporte

La creencia de que no se puede tomar yogur antes de hacer deporte está muy extendida, pero es completamente errónea. De hecho, es bueno consumir este producto lácteo tanto antes como después de someternos a un importante desgaste físico.
Antes es bueno porque nos aporta una dosis de energía extra, y después porque nos ayuda a recuperarnos y a reponer reservas.

Qué.es 3 de noviembre de 2015

Mitos sobre la leche y otros lácteos que siempre te has creído