Con la llegada del verano, muchas personas se obsesionan tanto con su peso hasta tal punto que ponen en riesgo su salud. Algunos mitos sobre adelgazar son realmente peligrosos y dañinos, así que mucho cuidado con ellos.


Sudar adelgaza

Muchas personas creen que cuanto más se sude, más se adelgaza, y se ponen mucha más ropa de la que deberían para ello o se matan horas y horas en el gimnasio. Pero esto son prácticas muy poco saludables que poco tienen que ver con el adelgazamiento.

Durante los esfuerzos físicos, el cuerpo elimina parte del calor residual en forma de sudoración, pero para perder kilos se necesitan gastar las calorías que se ingieren y consumir menos, por lo que son dos cosas muy distintas. El sudor, además, se compone de agua y de sales minerales, por lo que en realidad lo que estaríamos haciendo es deshidratarnos y correr el riesgo de sufrir un golpe de calor innecesario.

Hidratos de carbono prohibidos

Es cierto que el consumo excesivo de este grupo de alimentos provoca aumento de peso, pero son indispensables en una dieta equilibrada para cualquier tipo de persona. Siempre hay que desconfiar en los planes de adelgazamiento que prohíben por completo alimentos como la pasta o el pan, pues nuestro organismo necesita una justa cantidad de ellos para conseguir energía suficiente en el día a día.

La pasta o el arroz se recomiendan tomar solo una vez a la semana y el pan es preferible a la hora del desayuno y mejor integral. Para adelgazar, lo mejor es llevar una dieta equilibrada con todas las categorías de alimentos saludables; minerales, vitaminas, proteínas...

Los productos 'light' adelgazan

Cada vez más son las marcas que ofrecen productos bajo la etiqueta de 'light', bajos en calorías o dietéticos, pero en realidad si se mira detenidamente la carga nutricional y se compara con el producto original, podremos ver que la composición es prácticamente las misma (grasas, hidratos de carbono...). Además, otro de los problemas que existen es que se suele confundir con que esos alimentos son 0% bajo en aporte calórico y eso no es para nada así, pues algunos pueden llevar muchos azúcares añadidos o grasas trans.

Por lo tanto, si se ingieren solo productos de este tipo y en exceso 'porque no engordan' no adelgazarán nada. Lo mejor es limitar su consumo y tomar solo lo que sea necesario.

La cena engorda

Si una persona hace las cinco comidas al día de forma adecuada y correcta, la cantidad de cena será muy baja comparada con las demás, por lo que no habrá riesgos de engordar, a no ser que se ingieran alimentos poco sanos. Lo mejor es no irse a la cama llena y dejar que la digestión se haga en un tiempo mínimo de dos horas desde que cenas hasta que duermes.

En realidad, lo que engorda es no cenar, ya que lo que se logra es que el nivel de azúcar en sangre baje y disminuye el metabolismo, por lo que a la siguiente comida llegaremos con el doble de hambre

El gluten es malo

Hay personas que eliminan el gluten por completo de su dieta a pesar de no tener ningún trastorno relacionado con la celiaquía. Es totalmente falso que se adelgace con más rapidez o facilidad si se elimina o evita el gluten de los alimentos. Si no somos alérgicos a él, la razón de suprimirlo es absurda. No existe ningún motivo para no consumir este tipo de alimentos.

No es estrictamente necesario consumirlo, pero los productos sin gluten, lamentablemente, son mucho más caros que los que sí lo contienen, por lo que su efecto será negativo para el bolsillo.

Cuánto más ejercicio, mejor

Hacer deporte es bueno y necesario para todas las personas, estén intentando adelgazar o no. Pero practicarlo en exceso puede resultar contraproducente, además de acarrear problemas físicos. No tiene ningún sentido que una persona quiera perder peso yendo varias horas al gimnasio y después coma alimentos poco saludables y llenos de grasas o calorías.

El ejercicio solo cobrará sentido cuando se incluye junto con una dieta sana y equilibrada en la que se consumen todo tipo de alimentos, para que así se pueda acelerar el metabolismo y se quemen calorías.

El agua caliente elimina grasa

Esta afirmación que muchas personas dan por cierta y llevan a cabo en todas sus dietas no tiene ninguna base científica y carece completamente de sentido. El cuerpo no va a eliminar más grasa porque le echemos agua caliente, como a una sartén de cocina, por lo que no va a ayudar nada, y mucho menos en verano, que lo que apetecen son cosas frescas.

Para quemar la grasas que se ingiere se necesita hacer ejercicio y tomar alimentos que ayuden a ello, como por ejemplo el té verde o el rojo después de cada comida.

La carne roja es mala

Muchas personas que están intentando adelgazar le tienen auténtico pavor a la carne roja. Es cierto que todas las que proceden de la vaca o el cerdo contienen grasas y colesterol, pero son necesarias en una dieta equilibrada porque aportan hierro, zinc y muchas proteínas que ayudarán a que la persona se sienta mucho mejor a lo largo del día. No es bueno abusar, ya que lo mejor es consumirlas una o dos veces por semana.

Algunas recomendaciones para cocinar carnes rojas es eliminarles la grasa por completo antes de cocinarlas, siempre a la plancha, y comprarla con cortes finos.

Qué.es 29 de junio de 2015

Mitos sobre adelgazar realmente peligrosos