Aunque se ayudo del alcohol para componer, no es un hombre de fiestas



El vocalista canadiense Michael Bublé ha intentado deshacerse en los últimos años de esa imagen de chico malo
que le caracterizaba sobre todo desde que entabló una relación estable con su actual mujer Luisana Lopilato.

Sin embargo, el artista confesó que recurrió a la ayuda de un poco de alcohol
para escribir su última canción "It's a Beautiful Day", que verá la luz el día 8 de abril.

"Habrá de esas noches de libertinaje cuando esté de gira en junio pero estoy haciéndome viejo,
ya no tengo 24 años y salir, emborracharme y comportarme locamente ya no es algo que me atraiga
ni tampoco creo que le parezca atractivo a los demás.
Ahora prefiero pasar las noches con Luisana en el sofá", explicó el cantante al portal de noticias Closer.

El compositor ha ganado a lo largo de su carrera innumerables premios entre los que se incluyen tres Grammy,
pero en los últimos tiempos, Michael ha empezado a sustituir su vida de estrella y las glamurosas fiestas a las que acudía
por ir preparándose para el gran día en el que se convertirá en padre de su primogénito.

"Soy muy normal y no voy muy a menudo a fiestas de famosos. Yo soy de los del montón.
Es como jugar en un equipo de fútbol; no eres Messi ni Beckham pero eres el chico que mantiene
sus pies en la tierra y lo da todo en cada partido", explicó el artista.

Y trabajar duro es lo que el compositor ha estado haciendo para sacar su octavo disco de estudio To Be Loved,
que saldrá a la venta el próximo 15 de abril y en el que cantará una canción junto a la actriz de Agua para elefantes, Reese Witherspoon.

"La otra noche fui a casa de Reese Witherspoon para grabar el dueto que estamos preparando para mi próximo disco,
es tan agradable", dijo Michael Bublé.