Mientras esperamos a que las energías renovables conquisten el mundo, el metal en polvo como combustible puede ser lo que la humanidad esperaba.


Estamos en el “futuro”, pero los coches siguen moviéndose con combustibles fósiles altamente contaminantes, aunque nos estemos cargando el planeta.

Las energías renovables aún no están donde deberían estar, y aquí es donde entra un tipo de combustible que puede sorprenderte: el metal en polvo, como ha demostrado la Universidad McGill de Montreal.

El metal en polvo como combustible puede ser el futuro

En concreto, este estudio ha conseguido demostrar que se puede conseguir una llama estable usando un flujo de partículas de metal suspendidas en el aire, y aseguran que ya han conseguido acercarse a la energía que dan los motores de combustibles fósiles.

Este metal ha sido pulverizado de manera tan fina que parece una especie de harina, y cuenta con una densidad de energía por litro superior al de los combustibles habituales, aunque no funciona en un motor de combustión interna como los que tenemos en los coches. En vez de eso requiere de un motor de combustión externa (como los motores de vapor), en los que el fluido es calentado para generar movimiento.

Entre las ventajas, nos encontramos que no produce emisiones contaminantes, y que el metal en polvo puede ser reciclado para ser usado varias veces dentro del mismo motor. Sin embargo, aún quedan muchos problemas por solventar, como la elección del metal en cuestión. Lo más barato sería el hierro por su abundancia, pero precisamente este metal acaba bien comparado con combustibles fósiles en términos de energía por kilogramo.

Fuente | ExtremeTech

omicrono.com / 10 diciembre, 2015 — Adrian Raya


El metal en polvo como combustible