Desgraciadamente en los mercados de Beijing (China) se sigue llevando a cabo la práctica de vender animales vivos dentro de llaveros.
Los pequeños animales como salamandras y tortugas se encuentran dentro de pequeñas bolsas de plástico de colores.

Para mantener a los animales, cada bolsa es llenada de un oxígeno y un líquido nutritivo
que puede hacer que vivan durante dos meses y así ser utilizados como llaveros o accesorios.