Una nueva investigación señala que el planeta recibió agua de dos fuentes distintas en los albores de su historia.

..... Uno de los mayores misterios al reconstruir la historia del pasado de Marte se resume en una pregunta clave: ¿de dónde vino el agua? El análisis de dos meteoritos marcianos que cayeron a la Tierra, que contienen muestras de la corteza del planeta, Noroeste de África (NWA) 7034 -descubierto en la Antártida en 1984- y Allan Hills (ALH) 84001 -descubierto en el desierto del Sáhara en 2011-, muestra que Marte probablemente recibió agua de al menos dos fuentes muy diferentes al principio de su historia. Esta variabilidad implica que Marte, a diferencia de la Tierra y la Luna, nunca tuvo un océano global de magma.

La corteza es el lugar donde se cree que existe el depósito más grande de agua de Marte, que contiene el 35% del agua total estimada debajo de la superficie del planeta rojo. Afortunadamente, los meteoritos desprendidos de la corteza marciana, de tanto en tanto, llegan a la Tierra y aquí, mediante técnicas de vanguardia, los científicos pueden estudiarlos cuidadosamente.

Los expertos observaron los isótopos de hidrógeno encerrados dentro de las rocas de Marte. Teniendo en cuenta que el hidrógeno es uno de los componentes del agua, la proporción de este isótopo encerrado en la roca puede ayudarnos a comprender la historia del agua: como si de un fósil de agua se tratara.

Los resultados en anteriores investigaciones fueron inconsistentes y bastante dispersos, pero el equipo actual se centró en los meteoritos que sabían con suma certeza que se originaron en la corteza marciana.

El meteorito Noroeste de África 7034, apodado Black Beauty (Belleza Negra), tiene una edad estimada de 2.000 millones de años, y se formó y separó del planeta cuando un impacto masivo golpeó Marte, lo que capturó material de diferentes puntos en la línea de tiempo marciana. Alan Hills, interactuó con el fluido de la corteza marciana hace unos 3.900 millones de años.

Al observar los dos meteoritos, los investigadores realizaron un análisis químico buscando dos tipos de isótopos de hidrógeno. Estaban buscando específicamente "hidrógeno ligero" e "hidrógeno pesado", porque la proporción de estos dos isótopos se puede utilizar para comprender el origen de los rastros de agua que se encuentran en las rocas.

Su observación, publicada en la revista Nature Geoscience, mostró que Marte probablemente recibió agua de al menos dos fuentes muy diferentes en su etapa mas primitiva puesto que ambas muestras tenían proporciones de isótopos similares, ubicadas cómodamente entre la proporción encontrada en el agua de la Tierra y la proporción encontrada en la atmósfera marciana. Aún más peculiar, esta relación era similar a las rocas más jóvenes analizadas por el rover Curiosity allí mismo en Marte. Esto indica que la composición química del agua ha sido constante durante unos 3.900 millones de años, un resultado completamente inesperado, dados los estudios anteriores.

"Estas dos fuentes diferentes de agua en el interior de Marte podrían decirnos algo sobre los tipos de objetos que estaban disponibles para fusionarse en los planetas rocosos internos", dijo Jessica Barnes, profesora asistente de ciencias planetarias en el Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona (EE. UU.). Dos planetesimales distintos con contenidos de agua muy diferentes podrían haber chocado y no haberse mezclado completamente en ningún momento. "Este contexto también es importante para comprender la habitabilidad y la astrobiología del pasado de Marte", aclara.

Los planetesimales fueron los bloques de construcción de los planetas que forman nuestro sistema solar de hoy. Están formados por restos de gas y polvo de la formación de nuestro sol. Con el tiempo, crecieron en tamaño y chocaron entre sí, formando planetas.

“Pensamos, ok, esto es interesante, pero también un poco extraño. ¿Cómo explicamos esta dicotomía donde la atmósfera marciana se está fraccionando, pero la corteza básicamente se mantiene igual durante el tiempo geológico?, se preguntó Barnes. "Si intentas explicar esta relación isotópica tan constante de la corteza de Marte, realmente no puedes usar la atmósfera para hacerlo. Pero sabemos cómo se forman las costras. Se forman por material fundido del interior que se solidifica en la superficie ", continúa.

"La hipótesis que prevalecía antes de comenzar este trabajo era que el interior de Marte era más parecido a la Tierra".

Sin embargo, al analizar la composición química de los meteoritos marcianos encontraron algo fascinante: los meteoritos del manto encajaban en dos grupos distintos de rocas ígneas llamadas shergotita. (enriquecidas y agotadas, que contienen agua con proporciones variables de isótopos de hidrógeno). "Resulta que si mezclas diferentes proporciones de hidrógeno de estos dos tipos de shergotitas, puedes obtener el valor de la corteza", comenta Barnes.

Esas dos firmas químicas indican dos depósitos de agua de origen diferente y sin mezclar en el manto marciano. Lo que puede significar que, a diferencia de la Tierra, un océano global de magma líquido debajo del manto no homogeneizó la capa de arriba.

“Creemos que las shergotitas están registrando las firmas de dos depósitos diferentes de hidrógeno y, por extensión, de agua dentro de Marte. La gran diferencia les sugiere que más de una fuente podría haber contribuido con agua a Marte y que Marte no tenía un océano de magma global ", concluye la experta.

Referencia: Multiple early-formed water reservoirs in the interior of Mars, Nature Geoscience (2020). DOI: 10.1038/s41561-020-0552-y.

muyinteresante.es / Sarah Romero, 06 abril 2020

Marte tuvo múltiples fuentes de agua