MAGIA VUDÚ-ENTRE AMULETOS Y TALISMANES MÁGICOS



EL ORIGEN DE LOS TALISMANES EN LA MAGIA VUDÚ

En ciertas naciones africanas, como Angola, Nago, Oyo o Cambinda, el tributo a los santos y a la magia diaria estuvo desde los primeros tiempos, muy arraigada a la cultura y liturgia de sus pueblos. Entre fetiches, amuletos y muñecos utilizados en la magia vudu, la religión africana se afianzó como tal, atrayendo a miles de adeptos en todas partes del mundo que, ávidos por conocer los preceptos que rigen a estas comunidades, siguen hasta hoy en día cada una de sus enseñanzas. Los talismanes o amuletos formaban parte de sus tradiciones. Era común que se realizaran danzas con fuego para solicitar a las entidades sus favores y pedidos. Esas prácticas no dejaron de incluir muchos de estos objetos, algunos hechos por los indígenas, y más tarde, por los esclavos.
En general estaban hechos con madera o con barro y en forma de medallón circular. Se les agregaban signos mágicos, y en ocasiones, también hierbas santas o aceites para ungirlos. Los talismanes se usaban como collares y pulseras, la mayoría de las veces, aunque también los colocaban en lugares estratégicos de sus viviendas a fin de protegerlas de todo mal y en especial de la magia vudu de corte oscura. Normalmente, los consagraban a los orixas, divinidades éstas que les aportaban su poder.

AMULETO PERSONAL

Para ser parte de cualquiera de estos grupos religiosos, todo iniciado africano debía averiguar cuál era su talismán personal y llevarlo siempre consigo, pues, sin la posesión del amuleto, creían que el individuo quedaría completamente desprotegido y a merced de los hechiceros de perfiles oscuros.


INVOCACIÓN A LAS DIVINIDADES

Los talismanes de la magia vudu blanca recibían la asistencia de los santos y entidades, quienes posibilitaban que la potencia del elemento divino llegara a la persona que lo estaba preparando. La forma de contactarlas era diciendo las oraciones correspondientes.


ORACIÓN DE APERTURA

“Al espíritu de (entidad) ruego para que interceda ante el Supremo y cargue de divinas virtudes este talismán. Pido que su majestuosa luz lo bendiga y santifique; que lo llene de gloria y poder. Que así sea”.


ORACIÓN DE CIERRE

“Agradezco la presencia de (entidad) por guiarme con su eterno amor y sabiduría y dar a este por talismán lo que mi ser precisa para su eterno equilibrio”.

COMO LIBERARSE DE UN MAGO NEGRO

Los maleficios de la magia vudu que practican los hechiceros negros, pueden dañar diversos planos de su vida. Deshaga sus ataduras y maleficios, y evite así que manejen su vida.
Frecuentemente, las personas que sufren hechizos y trabas en su vida, se preguntan ¿por qué me lo hacen a mi? Por lo general, estos son seres apacibles y que buscan congeniar con sus vecinos y familiares, y poseen un carácter amable y afectuoso. No comprenden el ensañamiento del que son objeto por parte de personas que les solicitan a un mago demagia vudu negra que les haga un daño.
La repuesta no es siempre simple, pero tiene que ver directamente con la condición humana. Los sentimientos negativos son, generalmente, alimentados por individuos también negativos. Es que existen personas conflictivas y desarmonizadas, con altas dosis de negatividad, que no pueden soportar ver a otro feliz. En síntesis la bondad suele irritarlas. Es entonces cuando deciden acudir a un brujo oscuro de magia vudu para que potencie su odio y lo dirija contra la persona que motiva su envidia, celos o rencor.


NO TODO DAÑO ES OBRA DE UN MALEFICIO

Existen tantos tipos de maleficios y daños como brujos negros hay, ya que cada cual tiene su estilo para trabar o dañar a una persona. Sin embargo, la diferencia varía fundamentalmente en las palabras que pronuncian, ya que los elementos usados suelen ser similares. Los conjuros malignos pueden tener diferente intensidad e ir desde un malestar pasajero hasta una postración.
Las mentes sugestionables deben evitar considerar cualquier hecho no deseable que les suceda, como obra de un daño provocado por un trabajo de magia vudu negra. Es sabido que en tiempos de crisis económica el trabajo disminuye y también los ingresos, y no es posible que todas las personas pierdan el empleo o no puedan conseguirlo debido a un daño.
Por lo tanto, la primera actitud que debe asumir es la de moderación y objetividad. Antes de intentar quitarse cualquier maleficio de encima, debe saber que se enfrentará directamente con fuerzas del mal, producto supuestamente de lamagia vudu de la rama oscura. Por eso, es necesario que se proteja con algunos elementos. Fundamentalmente, consiga agua bendita y una cruz. Utilizará ambas cada vez que despache la maldad de vuelta a su lugar de origen.


QUE SE PUEDE HACER PARA EVITAR MALES?

Si bien, a veces, la gente consulta cuando el daño ya está hecho, no está de más explicar cómo prevenirse de este tipo de acciones dañinas y nefastas. A continuación, lea atentamente los diferentes puntos. Tal vez, sin quererlo, esté trayendo hacia sí ondas negativas de celos, venganza o envidia:
• Elija muy bien con quien compartirá una alegría de su vida, porque, si lo dice a alguna persona negativa y del bajo astral, sólo conseguirá que le aflore la envidia.
• Muchas ataduras y maleficios de magia vudu negra se realizan con objetos que se entregan como presentes. Por ese motivo, jamás coloque en su casa ningún objeto que le haya sido regalado por una persona desconocida o a la que no conoce lo suficiente como para saber si realmente lo aprecia.
• Procure no ubicarse en una posición autosuficiente frente a amigos o parientes, diciendo frases tales como “Ya lo sabía”, “Mira que te lo dije”, etc. Trate de no llamar la atención y no intervenir en problemas de terceros.
• Desconfíe de de las personas que, inexplicablemente y sin conocerlo, se acercan a usted diciendo que desean ser sus amigos.
• No haga ( para evitarse algún trabajo desagradable de magia vudu) ostentaciones económicas. Nadie debe saber lo que gana o gasta su grupo familiar.


El escritor y periodista Lafcadio Hearn fue un inquieto trotamundos. De madre griega y padre irlandés, nació en una de las Islas Jónicas y vivió en Dublín, Gales, Francia, Nueva York, Cincinnati, Nueva Orleans Martinica, antes de encon y trar un hogar en Japón, país del cual acabaría nacionalizándose. Se apasionó por la cultura, las costumbres y las creencias de cada uno de los lugares por los que pasó, y sobre muchos de ellos escribió artículos o volúmenes enteros en los que reflejó la vida cotidiana de sus habitantes con espíritu de antropólogo y alma de literato. Entre los artículos que dedicó a Nueva Orleans, al menos un par versan exclusivamente acerca de la oscura magia vudú. Tras observar que, en la época (finales del XIX) y el lugar en que escribe, el vudú ha dejado de ser una religión para convertirse en una serie de prácticas mágicas, recoge las más difundidas y aceptadas por los vecinos de la ciudad, incluyendo los hechizos más temidos.


EL ORIGEN DEL VUDÚ

La palabra vudú proviene de “voundoun”, que significa dios en la lengua de Benin, aunque también pudiera ser una deformación del término “vodun” que se refiere a todo lo fantasmal. El vudú insiste en la existencia de un mundo invisible a nuestro alrededor pero compuestos de materia espiritual. En esencia nos hablan del mundo de los difuntos que pulula a nuestro alrededor sin que ellos ni nosotros podamos mezclamos, aunque en determinadas circunstancias los espíritus pueden cruzar esa barrera para ejercer su influencia.
Aunque creemos que las ceremonias vudú se efectúan siempre para hacer daño a alguien, la mayoría de las veces lo hacen para ponerse en contacto con las loas, los habitantes de ese mundo paralelo, pues les necesitan para que nos ayuden en nuestros problemas y para que actúen como intermediarios con el Creador. Una vez establecido el contacto durante una ceremonia, las loas emplearán diversos procedimientos para comunicarse con los humanos, especialmente durante el sueño, aunque en ocasiones también se aparecen durante las ceremonias. El problema es que también se les convoca para fines maléficos, como matar a alguien o provocarle desgracias.