... La NASA ha hecho pública una imagen que muestra los enormes agujeros que sufren las ruedas del rover Curiosity, que rueda por la superficie de Marte desde agosto de 2012. La agencia espacial estadounidense detectó el problema hace ya un año, y desde diciembre de 2013 el vehículo explorador pasa revisiones periódicas. Los responsables de la misión incluso reprogramaron la ruta del rover para evitar terrenos rocosos y duros y prevenir daños mayores.


Los expertos han apuntado que algunos de los daños del Curiosity son resultado de la fatiga. Cuando las ruedas se impulsan a través de una superficie de roca muy dura -sin arena- su fina piel se dobla varias veces. Las ruedas se han diseñado para doblarse mucho y volver a su forma original, pero la repetida flexión y enderezamiento hace que la piel acabe cansada y se fracture.

En este sentido, los investigadores han explicado que la flexión no sucede (o no sucede tanto) si el suelo cede bajo el peso del rover, cosa que ocurre por ejemplo, cuando hay arena. De ahí que hayan decidido cambiar el recorrido del Curiosity.

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Rocas puntiagudas

Del mismo modo, han explicado que los pinchazos son el resultado del roce con rocas puntiagudas. Obviamente, había constancia de este tipo de superficie en Marte y no fue una sorpresa para el equipo de la misión. De hecho, las ruedas se pusieron a prueba en la Tierra y lo hicieron muy bien. Este es el único aspecto que mantiene algo «desconcertados» a los científicos.

Pero en rasgos generales, los operadores aseguran que este aspecto ya está «controlado». «Es un problema, pero es algo que podemos manejar y podremos continuar con la misión tal y como queríamos», han indicado los responsables de la misión a Space.com.

El Curiosity afronta una misión de dos años con diez instrumentos a bordo para evaluar si el área de estudio elegida cuidadosamente ofreció alguna vez condiciones ambientales favorables para la vida microbiana.

Entre sus hallazgos, ha descubierto que el cráter Gale, su lugar de aterrizaje, albergó un lago que pudo haber sido habitable. La antigua cuenca tenía las condiciones indispensables para que pudieran desarrollarse unos microbios (quimiolitoautótrofos), capaces de obtener energía de la oxidación de las rocas y que en la Tierra se encuentran en las cuevas y las fuentes hidrotermales. Cuando el Curiosity llegue al monte Sharp, el objetivo de su viaje, quizás pueda ofrecer nuevos y excitantes descubrimientos sobre la vida en el Planeta rojo.


abc.es 22/08/2014