Estos peces ciegos viven en cuevas de agua dulce bajo el desierto de Somalia

No es lo mismo comerse una hamburguesa que comerse cuatro. Eso lo sabe cualquiera... Incluso algunos peces.

Un grupo de investigadores de las universidades italianas de Padova y Ferrara, ha publicado en la revista de Biología Experimental su nuevo hallazgo: no solo han descubierto a un pez capaz de contar, sino que además han averiguado que no necesita ojos para hacerlo.

«Los peces son capaces de procesar números grandes y pequeños con un rendimiento similar al que se ha descrito en mamíferos y pájaros», considera Christian Agrillo, el director de la investigación. Ya se conocen varios peces capaces de contar, pero en este caso los investigadores querían averiguar si, aparte de la vista, los peces podían valerse de otros sentidos para distinguir entre cantidades.

Un pez del desierto


Y la respuesta se la ha dado un animal de la especie «Phreatichthys andruzzii», un pez ciego de agua dulce que lleva millones de años viviendo en la oscuridad de algunas cuevas bajo el desierto de Somalia.

Para averiguar si este pez podía contar, los investigadores colocaron dos montones de palitos distintos en los extremos de un tanque de agua, y pusieron copos de comida sobre ellos. Según comprobaron los científicos, estos peces escogían los montones que tenían seis palitos antes que los que tenían dos, ya que los grupos más numerosos tenían más comida.

Para asegurarse de que no había otros factores dándole pistas a los peces, retiraron la comida, cambiaron los palitos de sitio y probaron con distintas superficies y densidades de palos. Comprobaron que los peces ciegos seguían escogiendo las montañas que tenían seis palitos o cuatro antes que los que tenían dos, pero que no detectaban las diferencias de solo un palito (como si contasen de dos en dos).

La línea lateral

Según explican, el pez ciego percibe cambios sutiles en el agua que les rodea, a través de un órgano presente en la mayoría de los peces y que se llama línea lateral, y que viene a funcionar como un órgano del tacto a distancia capaz de reconocer el contorno de los objetos. Al parecer, este órgano les permite distinguir dónde se encuentra la mayor concentración de larvas o plancton para sobrevivir, o bien unirse al grupo de peces más grandes para protegerse.


La línea lateral (puntos negros) detecta movimientos en el agua y gradientes de presión IMAGEN: A. SCHMITZ

Estos investigadores sostienen en la revista que estos hallazgos deben hacer reconsiderar lo que se sabe acerca de la memoria y la inteligencia de los peces.

Abc.es 01/06/2014