El experimento demuestra que los macacos pueden hacer sumas básicas

Tiene usted dos opciones. Por un lado, una suma compuesta de dos valores, por ejemplo, 4 y 3, y por otro lado, un solo número, el 5. Si elige la cifra más alta obtiene un atractivo premio. En efecto, la respuesta es muy fácil para usted porque aprendió a hacer sumas sencillas en el primer curso del colegio pero, ¿podría hacer lo mismo un humilde mono sin ninguna formación académica? Según un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard en Boston (EE.UU.), los macacos rhesus son perfectamente capaces después de cierto entrenamiento.

Estos animales pueden asociar valores numéricos con símbolos y realizar operaciones aritméticas básicas para obtener la respuesta correcta. El hallazgo, publicado en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS), arroja luz sobre cómo el cerebro de los mamíferos procesa los números.

La neurobióloga Margaret Livingstone y sus colegas enseñaron a tres monos rhesus (Macaca mulatta) en el laboratorio para asociar los números del 0 al 9 y de 15 letras con los valores de 0 a 25. Cuando se les da la posibilidad de elegir entre dos símbolos, los monos escogen sin dudar el más grande para obtener un recompensa mayor, más gotas de zumo de manzana, de refresco de naranja o de agua. El número de gotitas coincide con el valor escogido. Para probar si los monos eran capaces de sumar estos valores, los investigadores les permitieron elegir entre una suma y un solo símbolo en vez de dos símbolos individuales. Cuatro meses después, los monos habían aprendido a sumar los dos símbolos y comparar el resultado con un tercero. Sabían si la suma daba una cantidad mayor.

Sumar bloques

Para asegurarse de que los monos no habían memorizado cada posible combinación de símbolos, los investigadores les enseñaron un nuevo conjunto de símbolos (como bloques de Tetris), en lugar de letras y números. No hubo problema. Los monos realizaron los mismos cálculos y confirmaron su capacidad de hacer operaciones básicas. Eso sí, el equipo de Livingstone se dio cuenta de que los monos no aciertan en todas las ocasiones, ya que, por alguna razón, tienden a subestimar la suma en comparación con un único símbolo cuando los dos están cerca en valor (por ejemplo, un 13 sobre una suma de 8 y 6).

Estos pequeños errores de los monos pueden decirnos mucho sobre cómo el cerebro de los mamíferos trabaja con números, lo que podría arrojar luz sobre la discalculia, la dificultad humana para aprender matemáticas.


Abc.es 22/04/2014