Ya hemos visto que Titán es un mundo complejo y peculiar, en el encontramos lagos y ríos de hidrocarburos y una densa atmosfera en la que la química podría llegar a crear aminoácidos complejos, sin embargo un nuevo trabajo durante el cual han tratado de simular uno de sus lagos ha mostrado indicios que estos lagos de etano podrían estar llenos de benceno.


Imagen compuesta de la superficie de Titán gracias al radar instalado en la misión Cassini. NASA/JPL/Space Science Institute

Titán es sin duda el cuerpo del Sistema Solar más parecido a la Tierra, aunque las gélidas temperaturas provocan que el líquido presente en su superficie no sea agua, sino hidrocarburos como etano o metano. Cuando la luz solar interactúa con los compuestos presentes en su atmósfera, crea regularmente compuestos orgánicos nuevos como el benceno que cae a la superficie en forma de nieve.

Michael Malaska, quien dirigió el experimento en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, se preguntaba qué cantidad de esta nieve se disolverá en los lagos. Para ello llenaron un pequeño tubo con etano líquido y lo enfriaron hasta alcanzar la temperatura de Titán, unos -179°C para luego añadir benceno.

Para su sorpresa, y a pesar de las bajas temperaturas, este benceno se disolvió rápidamente, lo que sugiere que en escalas de tiempo geológicas, los lagos de Titán han quedado saturados con compuestos orgánicos.

Este exceso de benceno podría llegar a acumularse en una especie de lodo tanto en las costas como en los lechos de los lagos. Las lluvias de etano erosionarían estos depósitos formando un complejo paisaje que se asemejaría a las piedras cársticas, lleno de dolinas, cuevas y ríos subterráneos.

Mientras tanto, la Cassini todavía podría mostrarnos la presencia de estos lodos de benceno debido a que el próximo 21 de agosto está previsto que vuelva a sobrevolar Titán. Es por ello que el equipo planea realizar nuevas simulaciones para tratar de descubrir si las condiciones reinantes en esta luna son capaces de disolver otros materiales orgánicos, como el dióxido de carbono, cianuro de hidrógeno y el butano.

Y aunque experimentos como éste pueden ayudarnos a comprender el paisaje de Titán, los materiales orgánicos que vemos en ella no parecen adecuados para la aparición de formas de vida similares a las de nuestra Tierra.

“Es sin duda un paso en el intento de entender lo que está pasando en un conjunto de procesos físicos que son iguales que en la Tierra, pero, obviamente, las condiciones y los materiales de trabajo son muy diferentes”, señalo Ralph Lorenz de la Universidad Johns Hopkins.

El trabajo ha sido publicado en la revista Icarus.


espacioprofundo.es 06/08/14