En resumen, el astronauta Scott Kelly rejuveneció en el espacio y envejeció a su vuelta a la Tierra.


La NASA acaba de publicar los resultados del 'Twins Study' o Estudio de Gemelos que analiza los efectos sobre la salud de los vuelos espaciales de larga duración.

Durante casi un año, los astronautas y gemelos idénticos de Estados Unidos, Scott y Mark Kelly, vivieron vidas separadas, uno en la Tierra y otro en el espacio. Así, mientras Mark disfrutaba de su retiro en Tucson, Arizona, su hermano flotaba en microgravedad a bordo de la Estación Espacial Internacional que orbita a unos 400 kilómetros sobre el planeta.

Diez equipos científicos estudiaron la fisiología, la memoria y los genes de los gemelos antes, durante y después de ese año, buscando cualquier desviación que pudiera sugerir que los 340 días de Scott en el espacio le afectaron físicamente. Si bien los investigadores han dejado entrever sugerencias tentadoras sobre lo que descubrió el Estudio de los Gemelos de la NASA, ahora un estudio exhaustivo publicado en la revista Science confirma que los viajes espaciales prolongados provocan factores estresantes que pueden manipular los genes, enviar al sistema inmunitario una sobrecarga o afectar la capacidad y la memoria del razonamiento del cerebro. Aún no está claro si estos factores de estrés tienen repercusiones en la salud a largo plazo.

Esta es "la visión más completa que hemos tenido de la respuesta del cuerpo humano al vuelo espacial", comenta Susan Bailey, de la Universidad Estatal de Colorado en Fort Collins quien dirigió uno de los equipos de investigación.

En los primeros días después de que Scott llegara al espacio en marzo de 2015, tomó muestras de sangre que fueron enviadas a la Tierra. Las pruebas revelaron etiquetas epigenéticas en más de 1.000 de sus genes que no estaban en sus muestras antes del vuelo o en las muestras de su hermano Mark. Estos marcadores químicos, que pueden activar o desactivar un gen cuando se agregan o eliminan, pueden ser causados por factores ambientales y son reversibles. Los más afectados fueron los genes que regulan la reparación del ADN y la longitud de los telómeros, los extremos de los cromosomas, según descubrió el equipo de Bailey.

Las mediciones de los telómeros de Scott mostraron que habían crecido un increíble 14,5% más. Los investigadores esperaban encontrar que sus telómeros se acortaran en medio del entorno de baja gravedad y el espacio bañado por radiación. Sin embargo, dentro de las 48 horas posteriores a su regreso a la Tierra en marzo de 2016, sus telómeros se habían reducido a su longitud antes del vuelo. Y varios meses después, algunos telómeros eran aún más cortos, exponen los autores.

Los genes que con cambiaron con mayor frecuencia en esas primeras muestras de sangre de vuelo espacial fueron aquellos involucrados en la regulación del sistema inmunológico. Eso indica que, mientras un cuerpo está en el espacio, "el sistema inmunológico está casi en alerta máxima como una forma de tratar de entender este nuevo entorno", aclara Christopher Mason, coautor del estudio.

Los cromosomas de Scott también pasaron por muchos cambios estructurales. Las partes de los cromosomas se intercambiaron, se invirtieron o incluso se fusionaron; cambios que pueden llevar a la infertilidad o a ciertos tipos de cáncer.

Una vez que regresó a la Tierra, la mayoría de los cambios que Scott experimentó cambiaron al estado anterior. Pero no todos. Por ejemplo, aproximadamente el 91% de los genes que habían cambiado de actividad mientras estaba en el espacio volvieron a la normalidad seis meses después, mientras que el resto permaneció como cuando estaba en el espacio. Seis meses después de su regreso, su sistema inmunológico todavía estaba en alerta máxima, los genes de reparación del ADN todavía estaban muy activos y, además, algunos de sus cromosomas aún permanecían del revés. Las pruebas de la velocidad y precisión de Scott en la memoria a corto plazo y los problemas lógicos mostraron que sus habilidades cognitivas habían disminuido desde los niveles previos al vuelo.

Si estos resultados son definitivamente a causa del vuelo espacial no está del todo claro, en parte porque las observaciones son de un solo individuo, lo que hace que la muestra sea demasiado pequeña.

Si bien el Estudio de Gemelos de la NASA es impresionante, el trabajo subraya el hecho de que aún no estamos listos para viajes espaciales a largo plazo, aclaran los expertos.

Referencia: F. Garrett-Bakelman et al. The NASA Twins Study: a multidimensional analysis analysis of a year-long human spaceflight. Science.

muyinteresante.es / Sarah Romero, abril 2019

Los gemelos de la NASA revelan cómo afecta a la salud ir al espacio