O con cualquier infusión. Este maravilloso mundo de hierbas secas tiene más ciencia de lo que parece y puede que si no sigues bien los pasos, parte de su encanto se desvanezca. Entra a comprobarlo.

El primero, el microondas. Vale que en esta época no vamos sobrados de tiempo pero recurrir al microondas puede hacer que su excesivo calor marchite las hojas dejándolas sin sabor. Así que mejor fuego y cacito.

Hasta el más mínimo detalle tiene importancia. Te gastas una cantidad ‘generosa’ de dinero en un buen té y lo haces con agua de grifo. No siempre es mala pero puestos a hacer las cosas bien, recurre a un agua mineral de mineralización débil.

Sí, las hojas del té se pueden reciclar para más de una taza y no es un pecado. Pero depende del que utilices. Si es demasiado suave o afrutado sí perderá su gracia pero un té negro o rojo puede ser hervido dos o tres veces.

El tiempo importa. Se trata de infusionar, no de recocer las hojas. Las infusiones tienen su tiempo y debes respetarlo. Lo que no quiere decir que pasarte medio minuto lo convierta en un desastre. Por eso te traemos los tiempos en la siguiente foto.

El té blanco estará listo con un par de minutos y 75º. El verde entre 80 y 85 grados y 3 minutos. Los más fuertes como el negro (100º y 3-5 minutos) o el rojo o pu-erh tendrán suficiente con 110º y también entre tres y cinco minutos.

Respecto al sabor también tenemos una guerra aparte. Se trata de disfrutar del té o la infusión, no de echarle cosas como si fuera un gintonic moderno. No adereces en demasía o lo convertirás en una minestrone infumable.

Esto también implica que la cantidad sea moderada. Las bolsitas nos solucionan la vida pero si lo compras a granel será suficiente con que pongas una cucharada de té por persona. Sencillo, ¿verdad?

Y por último, una buena tetera no es tan cara y tu estómago e invitados lo agradecerán. Hervir un poco de agua, añadir las hojas cuando alcance la temperatura, servir, remover y degustar. Y no pasarse con el azúcar, o no echar. (Alicia en el país de las maravillas, 2010)

Los errores que cometes con tu té - - Esquire