Lavarse el pelo es una rutina de lo más mecánica. Lo hacemos sin pensar y, por tanto, sin darnos cuenta que estamos cometiendo muchos errores que hacen que nuestro cabello termine dañado. ¿Sabes cuáles son?


Frotar las puntas

Este es uno de los errores más comunes que la mayoría de la gente comete a la hora de lavarse el pelo. Al igual que frotamos con insistencia en la parte superior de la cabeza, por la raíz, tendemos también a lavar el pelo con mucha fuerza por las puntas.

Pensamos que de esta manera nuestro cabello quedará más limpio, sin embargo, no podemos estar más equivocados. Lo único que conseguimos de esta manera es que las puntas de debiliten, por lo que se rompen y se abren con una facilidad tremenda.

Lo mejor es que las puntas las lavemos con muchísima suavidad. No hace falta insistir tanto como en la raíz porque además en ellas no se acumula tanta grasa y suciedad.

Aclararte demasiado

Seguramente que la mayoría de vosotros, aunque sea de manera inconsciente, tendéis a aclararos el pelo con agua muy abundante, ¿verdad? Lo hacemos para que no queden restos de champú, ya que esto puede ocasionarnos problemas como picor en el cuero cabelludo, e incluso aparición de caspa.

Pero ojo, porque aclararnos el pelo durante mucho tiempo para eliminar la espuma también resulta perjudicial, porque la cal del agua tiende a estropear nuestra melena y hacer que se vea menos sana. Lo ideal es aclararse lo justo, ¡así que nada de tirarse dos horas bajo el grifo!

Desenredar el pelo cuando está mojado

Otra cosa que hace mucha gente y que también supone un tremendo error que acaba pasando factura al aspecto de nuestro cabello es desenredarse el pelo nada más salir de la ducha, cuando aún está empapado. Y tampoco es recomendable quitarse los nudos dentro de la ducha, con el agua cayendo aún sobre nuestra cabeza. Todo esto hace que nuestro pelo se debilite y se quiebre con facilidad.

Lo ideal es que antes de desenredarte le quites un poco de humedad al cabello (por ejemplo ayudándote de una toalla), para que no sufra tanto. De esta manera, evitarás que se rompa con facilidad.

Usar demasiado champú

Hay quien piensa que cuanto más champú se aplique en cada lavado, más limpio le quedará el pelo. Pero esto no se trata más que de un error muy extendido. Lo ideal es no abusar demasiado de los productos en cada lavado.

Bastará con que apliques un poco de champú sobre el cuero cabelludo. Al frotar se hará espuma y con ella debería servirte para limpiar el resto del cabello ya que, recordamos, en las puntas no es necesario insistir demasiado.

Cambiar de champú con frecuencia (o alternar varios)

Seguro que has oído muchas veces que no es bueno utilizar el mismo champú durante demasiado tiempo, porque tu pelo se termina acostumbrando y ya no te hace el mismo efecto. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Lo ideal es que encuentres un champú que te vaya bien para tu tipo de pelo, apuestes por él, y dejes de alternar con diferentes champús cada vez que se te gasta un bote. El pelo no entiende de diferentes marcas ni es capaz de crear tolerancias hacia un producto y otro. Así que si un champú te funciona desde hace tiempo y tu pelo está saludable, no sientas la obligación de cambiarlo.

Lavarlo todos los días

Habréis oído hasta la saciedad que lavarse el pelo todos los días es malo. Sin embargo, este sigue siendo uno de los errores más comunes.

Para entender porque es tan importante seguir este consejo, te explicamos algunas de las consecuencias de lavarse el pelo con demasiada frecuencia. Para empezar, el abuso de agua y de champú hace que el pelo se debilite, pierda brillo, y se encrespe con mayor facilidad. Pero no solo es que luzca menos saludable, sino que además tiende a caerse mucho más de la cuenta.

Abusar del agua caliente

Seguro que muchos de los errores al lavarse el pelo que han aparecido en esta lista los comentes de manera inconsciente, y sin saber el daño que estás haciendo a tu cabellera. Sin embargo, junto con lo de lavarse el pelo todos los días, habrás oído miles de veces que no es bueno abusar del agua caliente.

Ya sabemos que cuando hace frío hay muchas personas que no soportan el agua si no tiene una alta temperatura. Sin embargo, conviene hacer un esfuerzo para no abusar de ella porque estropea el aspecto del pelo.

Lo ideal es lavarse con agua templada, para que se abran bien las cutículas del pelo y los productos que nos apliquemos hagan su efecto. Sin embargo, al aclararnos hace falta lo contrario... Para cerrar las cutículas y hacer que nuestro pelo se vea sano, lo mejor es un buen aclarado con agua fría.

No usar acondicionador

A pesar de que mucha gente no sabe vivir sin su acondicionador y se lo aplica después de cada lavado, hay otra mucha que lo tiene completamente descartado de su rutina, ya que piensa que este tipo de productos lo único que hacen es darle grasa y ensuciarle el pelo. Sin embargo, esto es otro gran error.

Lo adecuado es aplicarse acondicionador tras cada lavado. Eso sí, tienes que encontrar uno que te vaya bien con tu tipo de pelo, y también debes tener en cuenta que no hay que aplicárselo por todo el pelo sino solo por las puntas.

Abusar del secador...

El agua caliente no es buena para nuestro pelo, y el calor del secador tampoco es especialmente conveniente.

Lo ideal para que nuestro pelo se vea lo más sano posible es dejarlo secar al aire. Cuanto más abusemos del secador, o de las planchas cuando queremos peinarnos, más sufrirá nuestro pelo. ¿Cuáles son las consecuencias? Principalmente que la queratina se termina debilitando, nuestro pelo se vuelve frágil y, como consecuencia, se quiebra con mucha facilidad.

Si por cualquier motivo tienes que usar secador o cualquier otro aparato que de calor, es más que aconsejable que antes te apliques un producto específico que te proteja del calor, para que los daños se vean minimizados. Y, por supuesto, no olvides regular la temperatura del secador para que no esté demasiado caliente.

...y de la toalla

Ya hemos explicado que lo mejor es dejar secar el pelo al aire. Para no tener el pelo chorreando durante dos horas y conseguir que se seque un poco más rápido, lo mejor es retirar el exceso de humedad con una toalla.

Pero mucho ojo, porque si abusamos de ella o si no la usamos correctamente, nuestro pelo también puede sufrir. Para secarnos con ella no es conveniente dejársela puesta en la cabeza durante un rato, ya que esta técnica de secado hace que nuestro pelo pierda su brillo y elasticidad natural.

Entonces, ¿cómo hacemos? Lo mejor es quitarnos el exceso de humedad con una toalla nada más salir de la ducha y después dejarlo al aire. Eso sí, nada de frotarnos fuerte el pelo con ella, sino con pequeños y suaves toquecitos para que el pelo no sufra.

Qué.es 9 de septiembre de 2015

Los errores que cometes al lavarte el pelo y que hacen que se estropee