¿Recordáis el mosquito atrapado en ámbar con el que empieza la saga de películas de Parque Jurásico?

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Este tipo de hallazgos van bastante más allá del cine y, aunque no nos sirven para clonar dinosaurios y montar un parque temático con ellos, sí que dan lugar a grandes descubrimientos, como el origen de la malaria, que ha resultado ser muchísimo más antiguo de lo que pensamos.

Y es que resulta que la malaria afectó a los dinosaurios, los cuales tuvieron que convivir con esa enfermedad, que puede que no diese lugar a su extinción; pero, ¿quién sabe?, sí que es posible que la acelerara.

¿Qué sabemos de la malaria?

La malaria, también conocida como paludismo, es una enfermedad producida por un parásito del género Plasmodium, que usa como vector de transmisión a las hembras de mosquitos de la especie Anopheles.

Supone una de las principales causas de mortalidad infantil en zonas endémicas de África, por lo que muchos científicos llevan años trabajando en el desarrollo de una vacuna eficiente, con muy buenos resultados en algunos casos.

Se cree que esta forma moderna de la malaria que conocemos hoy en día se desarrolló de hace 15.000 a 8 millones de años, pero eso no significa que no hayan existido otras variedades más primitivas.

La malaria afectó a los dinosaurios

Según George Poinar, de la Universidad Estatal de Oregón, algunas cepas ancestrales de la enfermedad podrían haber sido transmitidas por jejenes, también conocidos como mosquitos negros, hace más de 100 millones de años.

Más concretamente, en un artículo publicado en la revista American Entomologist, Poinar narra el hallazgo de un fósil de ámbar de mediados del Cretáceo Temprano, en cuyo interior se encuentran los restos de una hembra de jején, perteneciente al género Protoculicoides, ya extinto. El mosquito estaba infectado por el parásito de la malaria, por lo que el origen de la enfermedad se sitúa junto a los dinosaurios, que pudieron ser sus primeros hospedadores vertebrados.

Este descubrimiento resulta muy interesante, pero no sólo por la nostalgia que nos crea asociarlo con la primera entrega de Jurassic Park, sino también porque podría aportar una nueva luz sobre lo que sabemos del fin de los dinosaurios.

Se sabe que en la época tuvieron lugar un gran número de catástrofes, como el impacto de meteoritos o los flujos de lava volcánica, que podrían haber sido responsables en gran parte de la extinción de estos animales. Sin embargo, también resulta lógico pensar que su fin no fue algo tan drástico, y que posiblemente fuesen reduciendo su número paulatinamente a causa de enfermedades como, ¿por qué no?, la malaria.

Todo eso nos lo ha contado un simple mosquito. Y es que la historia no se cuenta sólo en los libros.

omicrono.com / Azucena Martin 31 marzo2016

La malaria afectó a los dinosaurios