..... Las pipas de girasol son uno de los alimentos más consumidos entre niños y adolescentes en parques, pero seguro que ignoran sus propiedades. Y tú, que tampoco las conocías y seguro que dejaste el vicio de devorarlas y escupir cáscaras, volverás a caer por ellas.

Y es que las pipas de girasol, mejor si no son saladas, son el fruto seco con mayor cantidad de vitamina E, un antioxidante que protege los tejidos de nuestro organismo así como el sistema circulatorio y el corazón, haciéndolos más resistentes a las agresiones externas.

Poseen zinc, muy beneficioso para el sistema inmunitario ayudando en la cicatrización de las heridas así como a reducir las lesiones más típicas en la realización de deporte y ejercicio físico. También contribuye a la madurez sexual, al crecimiento y a combatir la fatiga.

Al zinc le ayuda el fósforo que ayuda a mantener unos huesos y dientes sanos así como una piel de aspecto inmejorable porque actúa en su pH natural, y por tanto en conjunto a mantener una mayor resistencia física. Incluso despiertan la actividad cerebral .

Además, su gran variedad de vitaminas B reducen el estrés y la fatiga, en especial la B1 y la B6, esta última también útil contra la depresión, el asma y la diabetes. La B5, también presente, reduce el colesterol.

Por si fuera poco, cuentan con grasas insaturadas -buenas y necesarias para el organismo-, ácido fólico y magnesio –indispensables para el buen funcionamiento del sistema circulatorio.

Y lo más importante: son fáciles de digerir al tratarse de un alimento ligero y por su contenido en fibra que regulan el tránsito intestinal. No pocas voces piden, y con razón, que se incluya a las pipas en las listas de superalimentos como la cebolla y el ajo.

esquire.es / JAVIER CABALLERO | 01/05/2015

Los curiosos beneficios de las pipas (de girasol)