.....
Titán en su color verdadero. La densa atmosfera no nos permite ver su superficie.
La visión de Titán en infrarrojos nos permite observar detalles de su atmósfera y su superficie, así como sus numerosos lagos.

Espacioprofundo.es 30/09/12

Llevamos ya más de 30 años realizando observaciones detalladas de Saturno y su gigantesca luna Titán. Tiempo durante el cual Saturno ha completado una vuelta completa alrededor del sol. Gracias a ello, la Dra. Athena Coustenis, del Observatorio de París-Meudon en Francia, tras analizar los datos recopilados, se ha topado con que las estaciones de Titán son más extremas de lo que se pensaba.

Coustenis explica: “Al igual que la Tierra, las estaciones cambian el clima en Titán. Podemos ver las diferencias en la temperatura atmosférica, la composición química y los patrones de circulación, especialmente en los polos. Por ejemplo, los lagos de hidrocarburos se forman alrededor de la región del polo norte durante el invierno debido, a temperaturas más frías y a la condensación.

Además, la capa de neblina que rodea el polo norte en Titán se redujo significativamente durante el equinoccio debido a los patrones de circulación atmosférica.

Todo esto es muy sorprendente, ya que no esperábamos encontrar estos rápidos cambios, sobre todo en las capas más profundas de la atmósfera”.

La causa principal de estos ciclos es la radiación solar. Esta es la principal fuente de energía para la atmósfera de Titán, esta radiación rompe el nitrógeno y el metano presente creando moléculas más complejas, tales como etano, y actúa como la fuerza motriz de los cambios químicos.

Titán tiene una inclinación de unos 27 grados, similar a la Tierra, lo que significa que la causa de las estaciones es la misma para ambos mundos -la luz solar llega diferentes áreas con diferente intensidad debido a la inclinación. Coustenis dice: “Es increíble pensar que el Sol todavía domine sobre otras fuentes de energía incluso tan lejos como Titán, a más de 1.500 millones de kilómetros”.

Los datos utilizados para realizar estas observaciones provenían de diferentes misiones espaciales, como el Voyager 1 (1980), el Infrared Space Observatory (1997), y la Cassini (2004 que aun se encuentra en el sistema), complementado por observaciones terrestres.

Cada estación en Titán dura aproximadamente 7,5 años terrestres, mientras que Saturno necesita 29,5 años para orbitar el Sol, por lo que los datos han sido recogidos durante un año entero de Titán.

Coustenis explica por qué es importante investigar esta luna distante: “Titán es la mejor oportunidad que tenemos para estudiar las condiciones muy similares a nuestro propio planeta en términos climáticos, la meteorología y la astrobiología y al mismo tiempo un mundo único en sí mismo, un paraíso para
explorar nuevos procesos geológicos, atmosféricos e internos.”