Cuando se produjo un incendio en una casa de Accokeek (Maryland), sus dos ocupantes vieron las llamas y salieron corriendo.
Desgraciadamente Coco, un pequeño Shih-Tzu ciego, no sabía que es lo que estaba pasando.



Los familiares de Coco intentaron localiarlo pero el perro se había escondido y no fueron capaces de encontrarlo.
Los bomberos estuvieron luchando contra las llamas durante unos 20 minutos pero tampoco veían a Coco.

Finalmente lo localizaron en la cocina y lo llevaron a un paramédico que le suministró oxígeno.
Según explicaron los bomberos, Coco tragó un poco de oxígeno y se puso de nuevo bien antes de reunirse con sus familiares.

Los bomberos siguen investigando cual es la causa del incendio.
Los daños fueron de unos 100.000 euros y la familia se ha tenido que desplazar.
A pesar de haber perdido su casa, la familia está encantada de que todavía tienen a Coco.