La energía de los alimentos cocinados depende de la técnica culinaria que utilicemos. Si optamos por técnicas sencillas como vapor, papillot, horno, microondas, plancha, etc. apenas añadimos grasas para cocinar el alimento y la energía es muy similar. En cambio si utilizamos una fritura, un sofrito o alguna técnica a la que le añadimos aceites, mantequillas o alimentes más grasos estamos incrementando el valor energético del alimento.

Abc.es 06/05/2014