Seamos sinceros, el ocio dura más en el recuerdo que los objetos materiales, y ésta señalada fecha puede ser una excusa para conocer auténticas joyas de nuestro país

La señalada fecha de San Valentín no deja indiferente a nadie. A algunos les encanta celebrarla y demostrar a su pareja todo el amor que le profesan, mientras que a otras les parece un invento de las grandes corporativas y un signo más del capitalismo imperante. Sea como fuere, su historia se remonta al siglo III en Roma: San Valentín fue un médico que casaba a los soldados, a pesar de que dicho voto estaba prohibido por el emperador, que lo consideraba incompatible con la carrera de armas.

Lo reconocemos, el momento actual no es el mejor para viajar. Lo bueno que tiene San Valentín es que se celebra todos los años, así que siempre podrás echar mano de esta lista de los rincones más románticos de España, porque, seamos sinceros, el ocio dura más en el recuerdo que los objetos materiales.

Mirador de San Nicolás (Granada)

Es un clásico, pero no podía faltar. No hay en la vida nada como la pena de ser ciego en Granada, y en parte es gracias a este famosísimo Mirador, que todos los años acoge cientos de turistas y desde el que podemos observar el atardecer más bonito de toda España. Y eso es mucho decir.


Una escapada a la ciudad siempre está bien, pues es asequible, está a tiro de piedra de Sierra Nevada y hay que ver por lo menos una vez en la vida la Alhambra.

Peratallada (Gerona)

Desde Cadaqués a Palafrugell, todos los pueblos de Gerona tienen un encanto especial. En el caso del pequeño pueblo de Peratallada, es ideal para pasar un romántico fin de semana paseando por sus calles, pues conserva la esencia medieval.


Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico por ser uno de los núcleos de arquitectura medieval más importantes y mejor conservados de Cataluña.

Mogarraz (Salamanca)

Podríamos estar hablando de uno de los pueblos más bonitos de España, y, por supuesto, ideal para una escapada en pareja. Conocido también como 'el pueblo de las mil caras', conforme paseas por sus románticos rincones los propios paisanos del pueblo te observarán desde los balcones o las paredes de sus casas centenarias.


Se trata de un tributo del artista Florencio Maíllo, que se basó a su vez en el archivo fotográfico de Alejandro Martín Criado (antiguo alcalde), quien retrató en los años 60 a los habitantes de Mogarraz.

Haro (La Rioja)

Seguimos para bingo con el precioso municipio de Haro, un lugar ideal para perderse en tu viaje a la Rioja, donde, ya que estáis, lo suyo es que hagáis una visita a alguna bodega para poder observar de primera mano el proceso de elaboración del vino.


Haro es destino preferido para muchos en vacaciones, por su mezcla de cultura, paisaje y gastronomía. Su actividad económica se centra principalmente en la viticultura.

Puente Viesgo (Cantabria)

La mayor atracción del municipio de Puente Viesgo es, sin duda, su Gran Hotel Balneario, impresionante por dentro y con un estilo de una época ya extinta, como si te sumergieras en una novela de Thomas Mann.


Pero pasear por Puente Viesgo es una experiencia, y además se encuentra en un punto estratégico para poder visitar otras zonas de Cantabria. Después de un largo día de turismo, nada mejor que relajarte en las aguas del balneario.

Fuenterrabía (País Vasco)

A tan solo un paso (literal) de Francia, pues desde el paseo marítimo podemos ver Hendaya, está Fuenterrabía u Hondarribia, según te apetezca más. Es uno de los pueblos más bellos del País Vasco, tiene un casco medieval bonito y bien conservado, unas preciosas casas de colores y una gastronomía digna del norte.


Siempre puedes pasearte por él, tomarte unos pintxos y visitar la zona francesa en menos de un día (San Juan de Luz, Biarritz, Bayona y otros pueblos con encanto).

Jávea (Alicante)

Aunque las islas suelen ser el destino favorito de los viajeros (y normal), hay zonas de la península que también son dignas de ser visitadas. Situado en la costa norte de la provincia de Alicante, Jávea es una delicia para el turista.


Además de visitar su casco antiguo o recorrer la ruta de los miradores, puedes pasear y relajarte por sus playas de arena fina y blanca, hacer kayak en sus aguas claras y mediterráneas o, si tienes coche, visitar Denia, Benidorm o Gandía.

Vejer de la Frontera (Cádiz)

Toda la belleza del sur, y concretamente de Cádiz, que no es poca, se concentra en este idílico pueblo de casas blancas y cielos azules.


Vejer de la Frontera no da a la playa, pero tampoco le hace falta, con sus patios floridos, sus palmeras y sus calles laberínticas, ideales para perderse. Si vas en San Valentín te ahorrarás el calor y la masificación, lo cual siempre se agradece.

Timanfaya (Lanzarote)

Si vas a Lanzarote, que ya de por sí es muy romántico, no puedes dejar pasar el parque nacional de Timanfaya. Su plato fuerte es la conocida como Ruta de los Volcanes, que se hace en autobús y dura unos 30 minutos aproximados. Los imponentes paisajes del parque hacen que la visita sea inolvidable.


Montserrat (Cataluña)

Solo la vista desde el coche del impresionante macizo de Montserrat (monte serrado en catalán) quita el aliento. El macizo rocoso, a tan solo 30 kilómetros del centro de Barcelona, guarda una abadía benedictina, es un lugar de peregrinaje para los creyentes y una visita obligada para los turistas, pues se ha convertido en símbolo de Cataluña.


elconfidencial.com / A. N., 14 febrero 2021

Los 10 rincones más románticos de España para celebrar San Valentín