El suceso, ocurrido en un hotel de cinco estrellas del Reino Unido , ha recibido críticas negativas, así como una tremenda publicidad gratuita. Una consumición de tres botellas de agua le costó a un cliente la friolera de 75 libras esterlinas, 90 euros.



El hotel Wellselley se ha convertido en el ojo de todos los medios de comunicación del Reino Unido, y no es para menos. Un ciudadano británico, Edward Heaton, tenía una reunión con un cliente en ese mismo hotel, donde pidió unas botellas de agua, en vez del típico té o café. Estas botellas, de la marca San Pellegrino, cuestan peniques en tiendas normales. Para su sorpresa, cuando Heaton pidió la cuenta, el bar del hotel le reclamaba 75 libras (90 euros aproximadamente al cambio).

El motivo se debe a que el bar del hotel utiliza una tarifa de 'cargo minimo' a partir de las 16:00 horas: 25 libras por persona, por lo que tenían como mínimo 50 libras, sumados a los 5,50 que costaba cada botella, tenemos una factura desorbitadamente alta. Aún con todo esto Edward prefirió pagar la factura a, según el mismo ha dicho al diario DailyMail 'montar una escena', pero más tarde se acercó a hablar con la gerencia para poner una queja. Al parecer estos 'cargos' no aparece reflejados en el menú o carta, por lo que los clientes del hotel Wellesley ya han pedido 'más transparencia'. Edward ha bromeado con el asunto "si lo llego a saber hubiera pedido una botella de buen vino o champán".

El hotel Wellseley fue construido en 2012 y recibe su nombre del duque de Wellintong, Arthur Wellseley. Su coste medio de habitación es de 600 libras la noche, y es uno de los más populares de Londres.

Que.es 28 de julio de 2014