Pequeñas y saladas, pero con un gran aporte de nutrientes que muchos desconocemos. Desde ensaladas hasta pizzas o en tortillas, pueden ser protagonistas ocasionales de tus platos.


Protectoras del corazón. Así podríamos definir a estos pequeños pescados azules que no suelen formar parte de nuestra dieta. Las anchoas poseen, en escasos centímetros, un gran aporte de ácidos grasos, vitaminas y minerales.

La toma recomendada de pescado azul en nuestra dieta es de dos veces por semana, salvo que tengas problemas de corazón y puedas (o debas) pasar a cuatro. Y en este caso, las anchoas pueden ser, precisamente, una de ellas. Las opciones son múltiples, además de tomarlas en ensaladas, pueden ser uno de los ingredientes de tu pizza o de tu plato de pasta. También se hacen en tortilla y, por supuesto, son exquisitas puestas sin más en un plato.

Los beneficios para su salud son muchos, pues son ricas en minerales, como el fósforo, que ayuda al desarrollo de los huesos; o el potasio, que evita la retención de líquidos y regula la tensión arterial. En vitaminas liposolubles A, D, E y K. Además de en proteínas, que constituyen el 20% de su peso y en una calidad muy similar a las que contienen la carne o los huevos.

Además, gracias a su alimentación a base de plancton, aportan ácidos grasos insaturados oleicos y Omega 3. Ambos vitales para aquellas personas con riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular. Son sus ácidos grasos, precisamente, los que ayudan a regular el colesterol total, tanto el bueno (HDL) como el malo (LDL); y los triglicéridos, que disminuye la posibilidad de que se formen coágulos en sangre o trombos.

Por eso, no las destierres de tu dieta por parecerte demasiado grasas, pues como todo, si no las tomas en exceso, son muy beneficiosas. Eso sí, acuérdate de su contenido en sal y no adereces mucho más tus platos.

harpersbazaar.es 20/10/14