Aunque hay muchísimas personas que las califican como ratas voladoras, con la única función de darnos asco, lo cierto es que las palomas tienen otras muchas aplicaciones de gran utilidad para los seres humanos.

Desde hace siglos se han utilizado como recaderas, para llevar mensajes de un sitio a otro, demostrando tener una inteligencia bastante por encima de la media de otras aves. Además, nosotros mismos os hablamos de un estudio que puso de manifiesto el año pasado su gran utilidad para detectar tumores malignos a simple vista.

Y si tienen una visión tan aguda y un ingenio tan vivo no debería extrañarnos un nuevo descubrimiento publicado en la revista PNAS, en el que se ha puesto de manifiesto que son capaces de aprender a leer. Vale, no lo hacen exactamente como lo hacemos nosotros, pero dadles tiempo.

Sí, no es una broma: las palomas pueden leer

Para la realización del estudio, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Duke, se seleccionó de entre un grupo de 18 palomas a las cuatro que demostraron ser más inteligentes y a continuación se procedió al inicio de un periodo de ocho meses de entrenamiento, durante las cuales se les enseñó a distinguir algunas palabras de cuatro letras.

Al fin y al cabo, las letras pueden considerarse como formas, que se agrupan para formar palabras con sentido, por lo que el objetivo de las palomas era aprender a encontrar ese sentido.

Y no sólo lo consiguieron, sino que además se convirtieron en unas verdaderas grammar nazi, capaces de detectar errores ortográficos y letras cambiadas de sitio en las más de veinte palabras que consiguieron aprender durante el experimento.

El área visual de formación de palabras y las palomas

Se conoce que la zona del cerebro encargada de que aprendamos a leer, independientemente del idioma o la cultura, es la conocida como Área Visual de Formación de Palabras (VWFA por sus siglas en inglés).

Como tantas otras partes de nuestro organismo, ha ido cambiando a lo largo de la evolución de la especie, hasta que hace aproximadamente 5.400 años aprendimos a leer.

Pero en el fondo, lo que hacemos es identificar formas y ordenarlas con el fin de formar mensajes, durante un proceso que no es innato y que, por lo tanto, debe aprenderse con los años.

Esto ha llevado a pensar que otras especies puedan hacerlo, iniciando experimentos similares en algunos de nuestros parientes primates, pero hasta ahora no se había hecho en una especie tan diferente a la nuestra. Sin duda los resultados son muy interesantes, por lo enigmáticos que resultan, pero a su vez nos llevan a agradecer que hoy en día la utilización de palomas mensajeras esté en desuso, pues seguro que al final les acabaría dando la curiosidad y nos cotillearían nuestros mensajes. ¿Os lo imagináis?

omicrono.com / Azucena Martin 20/09/16

Las palomas pueden leer, y no es una broma