Entre los animales más extraños que nos podemos encontrar en el mundo acuático están las llamadas lampreas, unos seres alargados y con hábitos succionadores que los convierten en unos verdaderos vampiros del reino animal. Estos seres suelen ser poco conocidos para la mayoría de las personas, aunque en algunos sitios son considerados manjares exquisitos. Vamos a conocer un poco más sobre las lampreas.

...Las lampreas, criaturas muy antiguas

Las lampreas están entre los vertebrados más antiguos que viven aún en la Tierra y que nos ayudan a comprender la evolución de este grupo. Sus orígenes se estiman hace casi 500 millones de años atrás y su diferencia principal con el resto de los vertebrados es que no presentan mandíbulas, en su lugar presentan una boca circular semejante a una ventosa, razón a la que deben también el nombre deciclóstomos (del griego kyklos, círculo y stoma, boca), característica que comparten con los mixines.

Entre sus otras características antiguas está la presencia de un esqueleto cartilaginoso y la presencia de siete pares de hendiduras branquiales. Pueden existir ejemplares de más de un metro de longitud.

...Vampiros de boca circular

Las lampreas se alimentan de otros peces en una conducta que se considera parasitaria. Con su extraña boca circular repleta de agudos dientes y su lengua, que es muy áspera, las lampreas se adhieren a la piel se los peces, su principal alimento, y succionan su sangre y demás líquidos corporales de forma tan voraz, que son capaces de dejar al pez prácticamente seco, provocando su muerte en pocas horas. Si el pez es muy grande, cuando se fijan pueden estar ahí durante días o semanas hasta saciar su hambre.

...Curiosidades sobre la reproducción de las lampreas

La biología reproductiva de estas criaturas es muy interesante. Los ejemplares adultos viven en el mar en grandes profundidades que pueden llegar hasta los 500 metros, pero este medio no es apropiado para dejar su descendencia. Por ello, cuando alcanzan la madurez, se dirigen hacia los ríos, los cuales remontan en contra de la corriente hasta llegar al sitio apropiado para construir sus nidos.

Empleando su ventosa, el macho y la hembra construyen un nido de piedras donde la hembra depositará sus huevos, a los que el macho fertilizará luego. Aunque son capaces de poner unos 600.000 huevos, muy pocos llegarán a la fase adulta, ya que muchos serán consumidos antes por los depredadores. Los padres mueren una vez terminado el desove.

Cuando nace la larva, se deja llevar por las corrientes hasta aguas tranquilas, donde permanecerá entre 3 y 4 años (algunas especies hasta 10 años) alimentándose de organismos muy pequeños a los que succionan también, aunque aún no presentan dientes. Cuando está lista, la joven lamprea se dirige al mar río abajo, donde vivirá como adulto apenas un año y medio, antes de volver a emprender su camino río arriba para comenzar el ciclo, y morir.

Las lampreas son animales comestibles en numerosos países del mundo desde hace muchísimos años, se estima que los romanos ya las pescaban en los ríos durante la época reproductiva empleando artes de pesca muy particulares. Hoy en día existen numerosas recetas a base de esta extraña y vampírica criatura. ¿Te atreverías a comértela?

Ojocientífico.com 05/01/14