Las películas de ciencia ficción y los documentales apocalípticos llevan toda la vida metiéndonos el miedo en el cuerpo contándonos la cantidad de formas en las que la Tierra puede desaparecer de la noche a la mañana.

La gran mayoría de estas hipótesis sobre el fin del mundo son, cuanto menos, exageradas, pero lo cierto es que sí que existen en el espacio que nos rodea algunos factores que tienen la capacidad de terminar con nuestro planeta, aunque la posibilidad sea absolutamente remota.

Éste es el caso de las explosiones de rayos gamma, cuya energía es tan sumamente grande que podría achicharrarnos en caso de llegar hasta nosotros. De todos modos, como os digo, la probabilidad de que ocurra es enormemente baja, por lo que no debéis tomaros este artículo como otro documental sobre el fin del mundo, sino como un relato sobre una de las muchas curiosidades que se esconden en la inmensidad del Universo.

¿Qué son las radiaciones gamma?


Los rayos gamma son un tipo de radiación electromagnética situada en el extremo superior del espectro con motivo de su alta frecuencia energética, como podéis ver en el gráfico de arriba.

Se suele producir a partir de elementos radiactivos, pero también puede ser el resultado de procesos subatómicos o fenómenos astrofísicos muy violentos, que son precisamente en los que nos vamos a centrar hoy.

¿De dónde provienen las explosiones de rayos gamma?

Con estos fenómenos astrofísicos violentos nos referimos a las explosiones de rayos gamma, que pueden ser de dos tipos según cuál sea su origen.

• Cortas: Apenas duran un segundo y proceden de la colisión de dos estrellas de neutrones, que se unen para dar lugar a una estrella binaria.
• Largas: Duran hasta un minuto y son originadas por la explosión de una supernova, que se forma cuando el núcleo de una estrella muy masiva colapsa.

Ambos procesos resultan en la formación de agujeros negros, de cuyo embudo manan chorros de rayos gamma muy energéticos; que, al contrario que otras explosiones cósmicas, no se desvanecen en su origen, sino que son capaces de mantener su intensidad hasta recorrer grandes distancias.

¿Qué pasaría si las explosiones de rayos gamma llegasen a la superficie terrestre?

Al ser muy energéticas, estas radiaciones se considera de tipo ionizante, pues tienen la capacidad de romper enlaces atómicos.

Esto daría lugar a consecuencias nefastas si consiguiesen llegar hasta nuestro planeta, pues desestabilizarían toda nuestra estructura bioquímica; pero, afortunadamente, la capa de ozono tiene la capacidad de filtrar estas radiaciones cuando no proceden de distancias más o menos largas, por lo que nos mantiene a salvo de la inmensa mayoría de “intentos”.

Es más, estamos tan protegidos de ellas que no fueron descubiertas hasta la Guerra Fría, cuando un satélite espía estadounidense que buscaba radiaciones procedentes de pruebas nucleares soviéticas localizó rayos gamma que no venían de la Tierra, sino del propio espacio.

Sin embargo, sí que es cierto que si estas radiaciones se produjesen muy cerca de la Tierra la capa de Ozono tendría poco que hacer. Quizás conseguiría retenerlas, pero a costa de quedar totalmente desintegrada, dejando vía libre a las radiaciones ultravioletas solares, que terminarían con gran parte de la vida terrestre antes de que el agujero producido pudiese regenerarse.

De hecho, se cree que pudo ser precisamente esto lo que originó la extinción masiva del Ordovícico, que hace 450 millones de años terminó con el 85% de las especies marinas.

De todos modos, se produce una de estas explosiones aproximadamente cada milenio y para que pudiese llegar a dañarnos tendría que originarse muy cerca de la Tierra y dirigida hacia ella, con la puntería de un francotirador, por lo que, como os decía al principio, las posibilidades de que ocurra son enormemente bajas.

No es probable, pero sí un tema muy interesante, ¿verdad? Y si lo queréis ver ilustrado os animamos a ver este vídeo de Kurzgesagt-In a Nutshell.
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El Universo está lleno de armas, pero su inmensidad hace que la posibilidad de que lleguemos a conocerlas sea muy remota. ¡No temáis!

omicrono.com / Azucena Martin 4 agosto 2016

Las explosiones de rayos gamma, la amenaza del espacio