Ricos en antioxidantes, los frutos rojos o frutos del bosque son los que menos se consumen, pues son difíciles de encontrar, pero vale la pena hacerlo ya que son de lo más beneficiosos para el organismo.

Las frambuesas, fresas, grosellas y arándanos son conocidos por el nombre de frutos rojos o frutas del bosque, pero también se incluyen en esta categoría las granadas, las cerezas, las uvas o las moras. Estos frutos los consumimos normalmente en yogures o postres que los llevan como floritura, ya que aparte de ser difícil encontrarlos en el supermercado, suelen tener un precio bastante elevado.

No obstante, el consumo de estas frutas es muy recomendable, pues, al igual que la naranja, contienen vitamina C y son bajos en calorías: un bol de frambuesas contiene una gran cantidad de vitamina C, minerales y potasio y sólo aporta 64 calorías.

Cuanto mayor es el pigmento de la fruta, mayores propiedades y nutrientes tendrá. Porque la mayor parte de sus beneficios se esconden en la cetona, que les da ese color tan especial.

Los frutos rojos previenen alergias, bajan el colesterol, protegen el sistema cardiovascular y estimulan las defensas. Además, protegen contra los radicales libres que causan el envejecimiento prematuro del organismo.

harpersbazaar.es 26/08/14