Según estudio, colaboran, ceden espacio y luchan juntas contra los antibióticos con el fin de que sobreviva la comunidad

No siempre sobrevive el más fuerte, como preconizaba Charles Darwin en sus teorías de la evolución, sino que sobrevive el más colaborativo dentro del mundo de las bacterias. Eso, al menos, es lo que defiende una investigación de la Universidad de Copenhagen (Dinamarca), publicado en la revista científica ISME Journal.

Según este estudio, citado por EurekAlert, las bacterias hacen espacio entre sí y sacrifican propiedades si con ello se beneficia a la comunidad bacteriana en su conjunto. El descubrimiento es un paso importante hacia la comprensión de interacciones complejas de bacterias y el desarrollo de nuevos modelos de tratamiento para una amplia gama de enfermedades humanas y nuevas tecnologías ecológicas.

La investigación revela que las bacterias prefieren unirse contra amenazas externas, como los antibióticos, en lugar de luchar entre sí. Durante varios años los investigadores han estudiado cómo las combinaciones de bacterias se comportan juntas cuando están en un área confinada. Después de investigar muchos miles de combinaciones se ha hecho evidente que las bacterias cooperan para sobrevivir y que estos resultados contradicen lo que Darwin dijo en sus teorías de la evolución.

Cooperativas y solidarias

"En la mentalidad darwiniana clásica, la competencia es la base. Los más fuertes sobreviven y compiten contra los menos fuertes. Sin embargo, cuando se trata de microorganismos como las bacterias, nuestros hallazgos revelan que los más cooperativos sobreviven", explica el profesor Soren Johannes Sorensen.

"Las bacterias se organizan de manera estructurada, distribuyen el trabajo e incluso se ayudan"

Los científicos aislaron unas bacterias de una pequeña hoja de maíz y las forzaron a "luchar" por el espacio. Los científicos pudieron investigar el grado en que las bacterias compiten o cooperan para sobrevivir. Las cepas bacterianas se seleccionaron en función de su capacidad de crecer juntas.

Los investigadores midieron la biopelícula bacteriana, una capa protectora viscosa que protege a las bacterias contra amenazas externas como antibióticos o depredadores. Cuando las bacterias son saludables, producen más biopelícula y se vuelven más fuertes y resistentes.

Una y otra vez, los investigadores observaron el mismo resultado: en lugar de competir entre ellas en la producción de biopelículas, se cedió espacio a las bacterias más débiles, permitiéndolas crecer mucho mejor. Al mismo tiempo, los investigadores pudieron ver que las bacterias dividieron las tareas laboriosas, cerrando mecanismos innecesarios y compartiéndolos con sus vecinas.

Mejor en comunidad

"Nuestro nuevo estudio demuestra que las bacterias se organizan de manera estructurada, distribuyen el trabajo e incluso se ayudan mutuamente. Esto significa que podemos descubrir qué bacterias cooperan y, posiblemente, cuáles dependen unas de otras, al observar cuáles se sitúan juntas", ha declarado Sorensen.

La investigación revela que las bacterias prefieren unirse contra los antibióticos, en lugar de luchar entre sí

Los investigadores también analizaron qué propiedades tenían las bacterias cuando estaban solas frente a cuando estaban con otras bacterias. "Las bacterias llevan nuestra comprensión de la sinergia de grupo y la inspiración a un nivel completamente diferente. Inducen atributos en sus vecinas que de otro modo permanecerían inactivos. De esta manera los grupos de bacterias pueden expresar propiedades que no son posibles cuando están solas. Cuando están juntas, de repente pueden surgir nuevas características", ha explicado Sorensen.

"La biotecnología se aborda actualmente como una solución para modelar muchos de los desafíos a los que se enfrentan nuestras sociedades. Sin embargo, la gran mayoría de la biotecnología actual se basa en organismos únicos. Esto contrasta con lo que sucede en la naturaleza, donde todos los procesos son gestionados por consorcios cooperativos de organismos. Debemos aprender de la naturaleza e introducir soluciones para aprovechar el enorme potencial de la biotecnología en el futuro", ha concluido el profesor danés.

elconfidencial.com / 14/10/2019

Las bacterias le quitan la razón a Darwin: sobreviven si colaboran