El matemático y científico Ian Stewart ha elaborado una lista con las 17 ecuaciones que, a su juicio, "han cambiado el mundo". La lista está liderada por el teorema de Pitágoras, en el que se describe la relación entre los lados de un triángulo rectángulo en una superficie plana y que, según los expertos, es fundamental para la comprensión de la geometría.

Le siguen los logaritmos. Un logaritmo de una base particular dice lo que necesitas elevar esa base para conseguir un número. Por ejemplo, el logaritmo en base 10 de 1 es log (1) = 0, puesto que 1 = 100; log (10) = 1, ya que 10 = 101; y log (100) = 2, ya que 100 = 102.

Hasta el desarrollo de los ordenadores esta fue la forma más común de multiplicar rápidamente grandes cantidades, lo que acelera enormemente los cálculos de la física, la astronomía y la ingeniería.

En el tercer puesto se encuentra la fórmula de la definición de la derivada en cálculo. Las medidas derivadas de la velocidad a la que una cantidad está cambiando. Su importancia está en que gran parte de la ciencia está interesada en comprender cómo cambian las cosas.

En cuarto lugar está la Ley de la Gravedad que, además de explicar este fenómeno físico, tiene carácter universal, es decir, no sirve sólo para el funcionamiento de la gravedad en la Tierra o en el Sistema Solar, sino también en cualquier parte del universo.

La raíz cuadrada de -1 es la siguiente destacada, una fórmula que destaca por dar lugar a los números complejos, al igual que la fórmula de los poliedros de Euler: las versiones tridimensionales de los polígonos, como el cubo. Este hallazgo allanó el camino para el desarrollo de la topología, una rama de las matemáticas esenciales para la física moderna.

Stewart también incluye a la Distribución Normal, una ecuación que se usa en la física, la biología y las ciencias sociales para modelar diversas propiedades. Entre otras aplicaciones, describe el comportamiento de grandes grupos de procesos independientes.

Ecuación de onda y trasformada de Fourier

La Ecuación de Onda es la número 8. Se trata de una ecuación que describe cómo una propiedad está cambiando a través del tiempo en términos de derivado de esa propiedad. Mientras, en el nueve está la Transformada de Fourier, que los expertos condiseran esencial para la comprensión de las estructuras de onda más complejas, como el lenguaje humano.

Los científicos apuntan que es, básicamente, el espectro de frecuencias de una función. Un buen ejemplo es lo que hace el oído humano, ya que recibe una onda auditiva y la transforma en una descomposición en distintas frecuencias (que es lo que finalmente se escucha).

El matemático también destaca las ecuaciones de Navier-Stokes, que describen el comportamiento de los fluidos que fluyen; las ecuaciones de Maxwell, que describen el comportamiento y la relación entre la electricidad y el magnetismo; la Segunda Ley de la Termodinámica, que indica que, en un sistema cerrado, la entropía es siempre constante o creciente; la Relatividad de Einstein, que modificó radicalmente el curso de la física con sus teorías de la relatividad especial y general y la ecuación de Schrodinger, que explica el Universo en sus escalas más grandes.

Cierran la lista la Teoría de la Información, que mide el contenido de información de un mensaje, la Teoría del Caos, en la que se describe un proceso evolutivo en el tiempo y la ecuación Black-Scholes, que permite a los profesionales financieros calcular el valor de los productos financieros, con base en las propiedades de la derivada y el activo subyacente.


europapress.es 15/12/14