Octubre vino cargadito de fenómenos curiosos de la astronomía, pero noviembre no se queda atrás, por lo que justo antes del ecuador del mes podremos disfrutar de un maravilloso espectáculo.

Se trata de una Superluna, que debido a la cercanía a la que se encontrará con respecto a la Tierra se podrá ver mucho más grande y brillante de lo habitual.

Puede que estéis pensando que eso no es algo novedoso, que valga la pena ver, pero si os decimos que hasta 2.034 no podremos volver a disfrutar de un momento igual puede que vuestra percepción cambie. Al menos la nuestra lo ha hecho.

La Superluna de Noviembre, la luna más grande de las últimas décadas



Si buscáramos un momento en el que pudiésemos ver desde la Tierra una Luna como la que observaremos este 14 de noviembre tendríamos que remontarnos a unas cuantas décadas atrás, en el año 1.948.

Como entonces, este año el satélite se situará majestuoso sobre el cielo terrestre, mostrándose ante nosotros con un tamaño mucho más grande de lo habitual, concretamente un 14% mayor, y un brillo que alcanzará hasta un 30% más de lo que estamos habituados a ver.

No se trata de un suceso aislado, ni mucho menos, pues las Superlunas son algo bastante común, que se produce cuando la Luna, en su viaje elíptico en torno a la Tierra, se encuentra en un punto conocido como perigeo, que está 48.280 kilómetros más cerca de nosotros que el opuesto, conocido como apogeo.

Sin embargo, y aunque el mes pasado pudimos ver una y en diciembre lo volveremos hacer, la que hoy nos ocupa se colocará en este punto estratégico en el momento perfecto, convirtiéndola en un fenómeno que ya debería estar apuntado en vuestras agendas.

¿Cómo ver la Superluna de Noviembre?

Como os imaginaréis, para ver la Superluna de Noviembre no necesitaréis ningún instrumento astronómico, pues bastará con mirar al cielo.

Sin embargo, al contrario que en otros casos de fenómenos astromónicos en los que os aconsejábamos que buscarais escenarios despejados y alejados de la ciudad, en éste sí que sería recomendable que os quedaseis entre edificios, o al menos entre árboles o cualquier otra estructura elevada, pues así avivaréis un efecto óptico que hará que la Luna parezca aún más grande, especialmente si está situada cerca del horizonte.

Y no creáis que ahí terminarán las ocasiones de mirar embobados al cielo de noviembre, pues poco después podremos disfrutar de las Leónidas, una lluvia de estrellas que poco tiene que ver con la batalla de las Termópilas, aunque para los amantes de la astronomía su observación será igualmente épica.

omicrono.com / Azucena Martin 2 noviembre 2016

La Superluna de noviembre, una nueva cita con la astronomía