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elmundo.es 26/03/13

La robótica bebe cada vez más de la biología. El estudio de los modos de locomoción de diversos animales está ampliando las fronteras de esta disciplina, y con ello sus aplicaciones. El Instituto Tecnológico de Israel ha puesto de manifiesto esta correlación desarrollando una serpiente robótica con aplicaciones militares tales como el rescate de rehenes o el acceso a zonas derruidas. Aunque el movimiento esté aún muy lejos del de una serpiente real, resulta muy útil para no ser detectado.

La clave es esa, no ser detectado. Pero también no alterar significativamente su radio de acción. Su aplicación en rescates en zonas con riesgo de derrumbamiento lo convierte en una herramienta útil para no alterar la infraestructura de las zonas a las que acceden. Para ello han construido una versión de apenas 4 kilos, casi la mitad que los 7 kilos de la serpiente para misiones de campo, en el exterior. "No nos centramos mucho en el peso sino en la estructura, control y tipo de locomoción mediante sensores", afirma Alon Wolf, director del laboratorio de Biorobótica y Biomecánica del Instituto Technion de Tecnología de Israel, y responsable del proyecto.

Cámaras y sensores

El robot, equipado con cámaras (tanto de alta definición como de infrarrojos), no sólo transmitirá imágenes sino que también colocará sensores para controlar la actividad en el interior de edificios o cargas explosivas temporizadas. Gracias a sus diversos enlaces, podrá realizar movimientos y giros de 360 grados, algo que otros robots no pueden realizar a la misma velocidad. "El principal problema de los robots existentes es su limitada maniobrabilidad; no pueden recoger información de lugares de difícil acceso como a la vuelta de una esquina. Con los serpientes robot eso se puede realizar muy fácilmente", añade el investigador del Technion, en la ciudad de Haifa, al norte del país.

La estructura en cadena en la que está formado el robot le permite esa movilidad, pero también la capacidad de asegurarse ante posibles fallos por su uso continuado. En ingeniería robótica esto se denomina hiper redundancia. El robot serpiente es capaz de seguir funcionando a pesar de haber perdido partes de estructura. Cada una de las piezas de la cadena realiza un mismo proceso, por lo que si de pronto dejara de funcionar, otro ocuparía su lugar y realizaría sus tareas.

El ejército israelí no es un novato precisamente en el desarrollo de robótica con aplicaciones militares. Ha desarrollado mini-jeeps, motocicletas blindadas y los ya famosos drones, o aviones no tripulados. Pero también ha creado robots que imitan a animales como el gusano, el escarabajo, el método de locomoción de las patas de lagartos, e incluso desarrollado peces robóticos con movimientos casi iguales que un pez real.

A pesar de ello, a Alon Wolf no le interesan las aplicaciones militares. "Nosotros hacemos investigación para misiones humanitarias, como robots quirúrgicos. No estoy al tanto de sus aplicaciones militares", afirma. Pero el revestimiento de camuflaje de la serpiente robot parece afirmar todo lo contrario.