Chernobyl es un símbolo de catástrofe mundial, es el primer argumento para todo aquel que quiera debatir en contra del uso de la energía nuclear y ha vuelto a la luz pública después del éxito de la serie homónima de HBO.


Este desastre causo miles de casos de cáncer en toda la población afectada y convirtió la zona en una ciudad fantasma, además de provocar la creación de una zona de exclusión de 2,600 km2.

Contrario de lo que puede parecer, esta zona restringida para los humanos no carece de vida. Ahora es el hogar de animales como jabalíes, lobos y osos, además de que es muy rica en vegetación.

Las plantas fueron las primeras que repoblaron esta zona; a tan solo tres años de la catástrofe éstas ya estaban de regreso.

¿Cómo es que las plantas soportaron la radiación de Chernobyl?

De acuerdo a la investigación del profesor titular de bioquímica vegetal de la Universidad de Westminster, Stuart Thompson, la radiación de los reactores nucleares afecta a las células vivas de distintas maneras.

El material radiactivo de Chernobyl es considerado inestable debido a que dispara constantemente partículas y ondas de energía que destruyen las estructuras celulares.

La mayoría de las células dañadas son reemplazadas, pero el ADN es un asunto aparte. Cuando las dosis de radiación son muy altas, el ADN se vuelve confuso y las células mueren rápidamente, en dosis bajas puede provocar cáncer.

En los animales y en los humanos esto es mortal, porque sus células son altamente especializadas e inflexibles, por el contrario, las plantas se desarrollan de formas mucho más flexibles y orgánicas.

Las plantas, al no poder moverse, no les queda otra opción que adaptarse a las circunstancias en las que viven, por lo que en lugar de tener una estructura celular definida, las plantas la «inventan» a medida que se desarrollan.

Por lo tanto, las plantas pueden reemplazar a las células o tejidos muertos mucho más fácil que los animales.

Aunque la radiación sí afecta al ADN de las plantas, las células mutadas no pueden propagarse de una parte de la planta a otra, como lo hace el cáncer, gracias a las paredes rígidas e interconectadas que rodean a sus células.

De acuerdo con el profesor Thompson, además de presentar una resistencia a la radiación, las plantas de Chernobyl presentan mecanismos adicionales para proteger su ADN, como el cambio de su estructura química para hacerlo más resistente al daño o para que se repare si este mecanismo no funciona.

Curiosamente, la presencia de plantas y animales en la zona afectada ahora es mayor que antes de la catástrofe, lo que parece indicar que la naturaleza puede recuperarse de casi todo el daño posible, menos de la acción directa del ser humano.

vix.com / Sebastián Pérez, 05 septiembre 2019


La radiación de Chernobyl no mató a las plantas: te explicamos qué pasó