.....Cuando uno tiene la mala suerte de haber sido amputado, adaptarse a los cambios puede resultarnos difícil. Pero por suerte, siempre hay personas que buscan mejorar el bienestar de los demás, y por eso hoy se puede anunciar que existe la primera mano biónica sensible al tacto. ¿Quieres conocer cómo funciona esta maravilla?

La historia de la mano biónica

Dennis Aabo Sørensen (Dinamarca) es el primer afortunado en tener una mano biónica sensorial, que le permite sentir en tiempo real. Él perdió su mano izquierda hace nueve años tras un accidente con fuegos artificiales, y desde ese momento ha utilizado manos que detectan el movimiento muscular del muñón, pero nada más.

Está conectada a los nervios de su brazo, pero, ¿quienes consiguieron esta maravilla? Fueron Silvestro Micera y su equipo del Centro de neuroprótesis EPFL y SSAA (Italia).

El prototipo fue probado por primera vez hace un año en un hospital de Roma, aunque recién este año ha sido publicado por la revista Science Translational Medicine. En la prueba, Sorensen admitió que había sentido cosas que en sus nueve años de amputado no había logrado sentir, y para mayor precisión habían sido vendados sus ojos y tapados sus oídos. Podía notar la intensidad con la que estaba agarrando, la forma y consistencia del objeto.

Cómo funciona la mano biónica
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Para conseguir que la mano biónica fuera sensible al tacto, Micera y su equipo puso en la mano sensores que detectan información sobre el tacto. Esto se logró mediante la medición de la tensión de los tendones artificiales que controlan el movimiento de los dedos, y convirtiéndola en una corriente eléctrica.

Sin embargo, esta señal es demasiado fuerte para que la entienda el sistema nervioso, por lo que, mediante la informática, se transformó esto en una señal eléctrica refinada digitalmente. Los electrodos se implantan quirúrgicamente en los nervios del brazo.

El 26 de enero de 2013, Sorensen se somete a una cirugía en la que se implantan esos electrodos transneuronales. Uno de los puntos clave era saber si los electrodos funcionarían luego de que el tejido haya cicatrizado después de la cirugía.

Estos electrodos fueron creados por el grupo de investigación de Thomas Stieglitz en la Universidad de Friburgo (Alemania). Hoy en día, si bien la mano funciona correctamente, es necesario seguir avanzando para conseguir versiones portátiles, mejorar la resolución táctil y la mayor consciencia del movimiento de los dedos.

Ojocientífico.com 08/02/14