Ojocientífico.com 14/08/13

Quizá no somos lo suficientemente conscientes de ello, pero la mayor parte de nosotros trata mal la piel, el órgano más extenso del cuerpo. Es habitual ver en las playas chicas bronceándose sin usar bloqueador solar; seguramente no se han puesto en la situación terrible de miles de personas quemadas que darían todo por recuperar su salud. ¿Les traerá la piel artificial una solución?

Avances en la técnica médica

Por fortuna, la ciencia médica ha dado avances impresionantes en materia de desarrollo de órganos y trasplantes. Científicos de la Universidad de Stanford, encabezados por el profesor Zhenan Bao y un equipo de ingenieros químicos, han podido desarrollar una piel artificial que emula las características de autorregulación térmica y de sensibilidad que posee por propiedad natural nuestra piel.

Los científicos han podido conseguir por medio de materiales de nanotecnología, un material que responde a los estímulos externos como ser cortado por un cuchillo. Esto significa un verdadero avance en la replicación de nuestra barrera natural contra agentes externos.

Propiedades de la piel sintética

Durante los estudios se sometió a la piel sintética a condiciones de calor extremo, llegando incluso a probar su conductividad eléctrica, dando óptimos resultados en su funcionamiento con el sistema nervioso.

La piel sintética tendría todas las características ventajosas de un polímero plástico y la gran conductividad del metal. El logro ha sido posible mediante una cadena sintética de moléculas unidas por nitrógeno. La adaptabilidad de este polímero sintético a cuerpo del trasplantado, tendrá muchas mejores expectativas que las que tenían anteriormente las pieles de donantes que muchas veces causaban infección por el rechazo del sistema inmunitario del paciente.

Bondades de la piel sintética

Los investigadores han hallado características que harían única a esta piel artificial. Por ejemplo, su resistencia mecánica y conductiva tras hacer una incisión. Luego de esto, las nanopartículas consiguen restaurar la capacidad y resistencia hasta en un 75% de sus características originales. Del mismo modo, dicen los investigadores del doctor Bao, el material luego de treinta minutos está regenerado casi en un 100%, contrario a lo que sucede con la piel humana, que necesita de varios días, incluso semanas, para poder recuperarse del todo.