Representación artística de Mercurio atravesando los escombros dejados por el cometa Encke. NASA

Uno de los eventos más bellos de los que podemos disfrutar en la Tierra son las llamadas lluvias de estrellas, polvo procedente generalmente de los cometas y que puntualmente entran en nuestra atmósfera todos los años. De esta manera, en estos momentos podemos disfrutar, como cada año, de las Gemínidas o en verano de las famosas Perseidas o “lágrimas de San Lorenzo”.

De la misma forma, Mercurio parece disfrutar de uno de estos eventos recurrentes durante todo su periplo alrededor del Sol, sin embargo, y a diferencia de lo que ocurre en nuestro mundo, estas recurrentes lluvias de estrellas parecen estar asociadas a un único cometa.

Las pistas que apuntan a esta lluvia de estrellas en Mercurio fueron descubiertas en el delgadísimo halo de gases que forman la exosfera del planeta gracias a la sonda MESSENGER de la NASA.

“El posible descubrimiento de una lluvia de meteoritos en Mercurio es realmente emocionante y de especial importancia debido a que el entorno de plasma y polvo alrededor de Mercurio está relativamente inexplorado”, comento Rosemary Killen, científico planetario del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA, y autor principal del estudio, disponible en la web de la revista Icarus.

Una lluvia de meteoros se produce cuando un planeta atraviesa los escombros dejados tras el paso de un cometa o asteroide. Las pequeñas partículas de hielo y polvo son empujadas por el viento solar, creando la deslumbrante cola cometaria a la que estamos acostumbrados. Las partículas más grandes quedan atrás como un rastro de migas de par a lo largo de la órbita del cometa.

Pero la pista observada en Mercurio es un aumento regular del calcio en la exosfera del planeta. Los datos revelados por el Mercury Atmospheric and Surface Composition Spectrometer de la sonda mostraban que este evento se produjo con regularidad durante los primeros nueve años de la misión.

El equipo señala que la causa probable de estos aumentos en los niveles del calcio es una lluvia de pequeñas partículas de polvo que golpean las moléculas de calcio presentes en la superficie del planeta. Este proceso renueva de forma continuada los gases presentes en la exosfera de Mercurio. Sin embargo, y aunque el polvo interplanetario también alcanza la superficie del planeta, no tiene la capacidad, por sí solo, de explicar este aumento periódico del calcio, lo que sugiere la existencia de un evento recurrente que envía cantidades de polvo lo suficientemente altas como para provocar este aumento, como por ejemplo, un campo de escombros de un cometa. Tras examinar los cometas conocidos cuyas orbitas cruzan la órbita de Mercurio, parece que el responsable de esta lluvia recurrente de estrellas seria el cometa Encke, responsable de las Tauridas terrestres.

“Si nuestro escenario es correcto, Mercurio es un colector de polvo gigante”, comento Joseph Hahn, coautor del estudio. “El planeta está bajo un asedio constante de polvo interplanetario y luego pasa regularmente a través de esta otra tormenta de polvo, que creemos que es del cometa Encke.”

Los investigadores crearon simulaciones informáticas para probar la hipótesis del cometa Encke. Sin embargo, los picos de calcio encontrados en los datos de MESSENGER no parecen encajar con precisión con los resultados esperados. Este cambio se debe probablemente a los cambios en la órbita del cometa a través del tiempo, debido a la atracción gravitatoria de Júpiter y otros planetas.

“La variación del calcio en la exosfera de Mercurio con la posición del planeta en su órbita se conoce desde hace varios años a partir de observaciones MESSENGER, pero la propuesta de que la fuente de esta variación es una lluvia de meteoritos asociados con un cometa específico es nueva”, agregó Sean Solomon, investigador principal de la misión MESSENGER.

“Este estudio debe servir de base para las búsquedas de una prueba más de la influencia de las lluvias de meteoros en la interacción de Mercurio con su entorno del Sistema Solar.”

espacioprofundo.es 13/12/14