Según ha denunciado Ecologistas en Acción, la Junta de Castilla-La Mancha
tiene la intención de privatizar entre 46 y 48 montes.

Debido a la gran dificultad legal para privatizar estos montes, la estrategia de la Junta sería desafectar los montes que quieren privatizar,
al considerar que han perdido sus características, para poder excluirlos del
Catálogo de Montes de Utilidad Pública de Castila-La Mancha.

Hace una semana se hacía pública una carta de funcionarios especializados en la gestión de terrenos forestales
y en la conservación de la naturaleza, que también denunciaban estas intenciones
de la Consejería de Agricultura de la Junta. Una semana antes de esto, según fuentes de la Junta,
las delegaciones provinciales de Medio Ambiente recibieron un encargo de la Junta consistente
en realizar un informe sobre varios montes, detallando si estos incluían alguna construcción
que pudiera servir como chalé o la posibilidad de instalar un vallado cinegético.



Para más vergüenza la Consejería de Agricultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha,
que dirige María Luisa Soriano, ha informado de que no existe un documento de trabajo
que plantee la venta de esos montes públicos.
Ni siquiera se han molestado en confirmar o desmentir que la Junta de Castilla-La Mancha
esté pensando en privatizar los montes.

Ecologistas en Acción ha dado la lista de los montes que supuestamente quieren privatizar:
los montes el Dehesón del Encinar (Oropesa), Nava de Don Diego (Navalucillos),
Quinto de Don Pedro y Cardeñosa en Los Yévenes.
Estos tres últimos montes han sido recientemente desclasificados como refugios, lo que facilitaría su privatización.