Asombroso pero cierto, existe el esclavismo entre las hormigas. Aunque es una conducta que no está demasiado extendida, sí se conoce de algunas especies que lo practican como modo de vida habitual. Hoy queremos mostrarte el asombroso modo en que actúa una de estas especies, la llamada Hormiga saqueadora, probablemente la última que se ha descubierto entre las que practican el esclavismo.


La nueva hormiga saqueadora norteamericana

El nombre científico de esta hormiga es Themnothorax pilagens y su descubrimiento fue anunciado a inicios de este año por la revista científica ZooKeys, luego del hallazgo del primer ejemplar en una zona de Michigan, al norte de los EE.UU.

Aparte de sus características morfológicas, las cuales no dejan de ser interesantes, no caben dudas que lo que más llama la atención de este insecto es su conducta saqueadora sobre otras especies de hormigas con las que comparte el hábitat, a las cuales atacan, llevan a su guarida y posteriormente esclavizan.

Según sus descubridores, al parecer estas hormigas solo atacan las colonias de otras dos especies muy parecidas a ellas. Pero la estrategia de la saqueadora en un principio no es agresiva, sino astuta.

¿Cuál es la estrategia de esta hormiga?

Para entrar al nido de sus futuras esclavas, la hormiga imita el olor de las feromonas de las mismas, logrando engañar así a las que custodian la entrada al nido y a todas las que se cruzan en su camino hasta el corazón de la guarida, donde está el área de incubación de los huevos, donde nacerán las nuevas larvas.

Una vez allí, prácticamente sin resistencia al no ser consideradas extrañas, las hormigas raptan varias larvas e incluso algún que otro individuo adulto. Además pueden aprovechar y llevarse también algunos trozos de los alimentos almacenados. Luego las hormigas cargadas salen nuevamente del nido y llevan el “premio” hasta su guarida, donde obligarán a las secuestradas a desempeñar numerosas funciones dentro de la misma, de la cual muy probablemente jamás saldrán.

El plan B de la hormiga saqueadora

En caso de no funcionar esta estrategia “silenciosa”, y por alguna razón las hormigas invadidas notaran el engaño, se produce entonces una batalla campal en las puertas o en el interior del hormiguero que generalmente termina con la victoria de la hormiga saqueadora ya que, aunque es bastante más pequeña que la otra especie, es capaz de aprovecharse de la debilidad de esta en su propio beneficio.

Resulta que el esqueleto externo o exoesqueleto de las hormigas invadidas presenta una serie de puntos débiles localizados en los puntos de unión entre los diferentes segmentos del abdomen, y hay uno en particular que es bastante delicado. Esto lo saben las saqueadoras, quienes en vez se enfrascarse en una batalla cuerpo a cuerpo que seguramente perderían, aprovechan un despiste de su enemiga y le clavan en este punto un aguijón que inyecta un veneno mortal que deja fuera de combate a su adversaria. Así, a la fuerza, logran también su objetivo, extraer "mano de obra esclava" para su propio beneficio.

Ojocientífico.com 28/01/14