Plutón es un cuerpo misterioso, las mejores imágenes que tenemos de este pequeño mundo proceden del telescopio espacial Hubble y en realidad tienen muy poca resolución. Sin embargo hay algo que si sabemos, parece ser rico en hielo de nitrógeno, un elemento que se evapora rápidamente a medida que la órbita elíptica del planeta le acerca al Sol.

El problema es que muchos esperaban ver en estos hielos las marcas dejadas por los impactos sufridos por este pequeño mundo de los confines del Sistema Solar, una imagen que nos revelaría cual es el censo real de los pequeños objetos que se esconden en el cinturón de Kuiper.

La gran mayoría de estos objetos son demasiado pequeños como para ser observados desde la Tierra, y debido a que en el cinturón de Kuiper parecen esconderse los bloques de construcción sobrantes de la formación del Sistema Solar, por lo que descubrir la distribución y el tamaño de estos “escombros” nos mostraría una nueva imagen de los primeros instantes del Sistema Solar.

Estudios anteriores han demostrado que de la tenue atmósfera de nitrógeno de Plutón se escapan cada segundo entre 10 27 y 10 28 moléculas, pero nadie había analizado las implicaciones que esto tendría en su geología.

Pero Simon Porter, del Instituto de Investigación del Suroeste en Boulder, Colorado, y sus colegas han demostrado que con la actual tasa de evaporación, en 3.500 millones de años Plutón habrá perdido entre 0,3 y 3 kilómetros de hielo de nitrógeno, lo que habría borrado gran parte del registro de impactos sufridos por ente pequeño mundo.

Las bajas temperaturas de la superficie de Plutón también plantean otro problema. A 35 y 45 grados kelvin, el hielo de nitrógeno se propaga como un glaciar terrestre, lo que eventualmente hace que los cráteres sean difíciles de reconocer.

Sin embargo hay esperanza, los hielos de Plutón también contienen metano y debido a que este compuesto se evapora muy lentamente tiene la capacidad de preservar los cráteres, aunque hasta el momento desconocemos cual es la proporción de metano/nitrógeno.

“Podría ser nitrógeno mezclado con un poco de metano o metano con un poco de nitrógeno”, comento Porter. “Todo lo que se ve desde la Tierra es la media de los dos primeros centímetros de la superficie.”

Afortunadamente, la luna más grande de Plutón, Caronte, está cubierta de hielo de agua, la cual es tan dura como la roca a las bajas temperaturas que se experimentan en el sistema solar exterior. Así que estos hielos de agua deberían ser capaces de conservar un claro registro del número de impactos sufridos y cuál sería el tamaño de los objetos que chocaron con esta lejana luna. Además, comparando el número de cráteres de Caronte y los de Plutón también podemos conocer cuánto se ha erosionado el planeta enano.

El trabajo ha sido publicado en la revista Icarus.


espacioprofundo.es 07/02/15

La evaporación de los hielos de Plutón podría ocultarnos parte de la historia del Sistema Solar | Espacio Profundo