SDSS J102915 172927
Espacioprofundo.es 23 agosto, 2012

Una estrella primordial que se encuentra en los bordes exteriores de nuestra galaxia, la Vía Láctea altera todas las teorías actuales sobre formación de estrellas en el universo. Esta estrella simplemente no debería existir, ya que carece de los materiales necesarios para el nacimiento de estrellas de baja masa, o al menos eso es lo que creen los astrónomos. Cuando Lorenzo Monaco del Observatorio Europeo del Sur en Chile y sus colegas examinaron la composición elemental de la estrella excéntrica, prosaicamente denominada SDSS J102915 172927, descubrieron que tiene una masa más pequeña que la del Sol, y que probablemente tenga más de 13 mil millones años edad.

“Esta estrella tiene la composición más cercana, que se ha encontrado hasta ahora, a la existente en las estrellas nacidas poco tiempo después del Big Bang”, explico Piercarlo Bonifacio del Observatorio de París, Francia.

La baja concentración de elementos químicos más pesados que el hidrógeno y el helio sugiere que es la estrella más primitiva que se haya descubierto, sin embargo, la relación exacta de estos elementos más pesados sugiere que es más joven. Mucho, mucho más joven.

“En cierto sentido, es una estrella perfectamente normal, pero es diferente porque tiene una metalicidad muy baja”, dice Mónaco. La relación entre la edad de una estrella y su composición elemental es debido a la forma en que evolucionó universo primitivo.

Se cree que las primeras estrellas se crearon al condensarse los materiales existentes en la sopa primordial dejada por el Big Bang y que solamente contenía Hidrógeno y Helio, así como leves trazas de litio. La mayoría de estas estrellas eran auténticos gigantes, decenas de veces más masivas que el Sol, que explotaron como supernovas poco tiempo después de su nacimiento, creando y diseminando por el universo elementos más pesados, desde el carbono al hierro, elementos que fueron incorporados a las generaciones posteriores de estrellas. Este proceso se repitió una y otra vez, con las nuevas generaciones de estrellas más pequeñas que adquieren mayor porcentaje de estos elementos más pesados, es como eventualmente se formo nuestro Sol.

Hasta ahora, todo lo que observaban los astrónomos en el universo parecía indicar que esta teoría era correcta, y aunque los astrónomos han encontrado sólo tres estrellas con cantidades muy bajas de elementos más pesados, estas tenían muy poca masa, donde el oxígeno y el carbono dominaban las trazas de elementos más pesados, indicando que estas estrellas alcanzaron el umbral necesario de carbono-oxígeno para formar una estrella de baja masa, a pesar de tener una muy baja concentración de elementos más pesados.

Pero SDSS J102915 172927 es diferente y plantea un nuevo reto: está compuesta casi por completo por hidrógeno y helio, similar a las existentes durante los comienzos del universo. Cuando Mónaco y sus colegas utilizaron dos espectrógrafos en el Very Large Telescope en Chile para examinar su composición elemental, dándose cuenta que tenía el menor contenido de elementos más pesados encontrado hasta ahora.

El oxígeno y el carbono no alcanzan los niveles mínimos necesarios para crear una estrella de baja masa, por lo que, según las teorías, esta estrella no debería existir.