La Agencia Espacial Europea (ESA) ha recibido a última hora de la noche una señal del módulo Philae desde la superficie del cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, a 511 millones de kilómetros de la Tierra, según un tuit de la ESA.

"Te escucho. La señal ha vuelto. Datos de telemetría y científicos fluyen desde la superficie" del cometa, indica el tuit de la ESA que revela que el módulo espacial sigue activo.

La misión espacial ha estado a punto de perderse a poco de comenzar sus experimentos en el cometa porque se esperaba que sus baterías se agotaran esta media noche, ya que sus paneles solares no han recibido suficiente luz y los datos recabados podían no llegar a la Tierra por falta de energía.

"Vamos a ver si puedes conseguir un poco más de sol @ Philae2014!" indica un posterior tuit de la ESA en el que revela que el módulo estaba realizando una maniobra de 'elevación y giro' de su tren de aterrizaje en un intento de reorientar el aparato para que sus paneles solares accedan a los rayos solares y realimenten así sus agotadas baterías.

Al parecer y según los comentarios en forma de tuit de la ESA, la operación habría conseguido su objetivo de rotar 35 grados: "También mi rotación fue un éxito (35 grados): parece un nuevo cometa desde este ángulo", tuiteó la agencia espacial.

Si se reciben datos esta noche, el objetivo es intentar rotar ligeramente el módulo para incrementar las posibilidades de que "vuelva a despertar y nos vuelva a hablar", habían dicho a lo largo del día de hoy los responsables de la misión que alertaban del peligro del agotamiento de sus baterías.

Tras un viaje de 511 millones de kilómetros desde la Tierra el módulo se posó hace dos días en el asteroide, aunque no aterrizó donde estaba previsto, en una zona oscura y rocosa que no le permitió cargar las baterías.

Taladro con éxito

El viernes Philae hizo una tardía llamada por radio a través de su nave nodriza Rosetta, informando de que el taladro funcionó con éxito. "La primera perforación en un cometa es un hecho" ha publicado la ESA en su perfil de la red social Twitter.

Una de las tareas más importantes de la sonda --de 100 kilogramos de peso-- es obtener muestras desde dentro del cometa para llevar a cabo análisis químicos.

Se cree que los cometas son restos puros de la formación del sistema solar hace unos 4.600 millones de años. Ellos contienen rocas y hielo que han preservado moléculas orgánicas antiguas como una cápsula de tiempo y podrían brindar luces sobre la evolución de los planetas y la vida.

abc.es 15/11/14